Queridos colegas y
amig@s,
Este número del Boletín
Resistencia analizará el nuevo problema que constituyen los biocombustibles.
Los artículos incluidos en este boletín son parte de la reciente publicación:
“Which Energy?” Informe sobre Energía 2006 del Institute of Science in Society,
y cuyos autores son Mae-Wan Ho, Peter Bunyard, Peter Saunders, Elizabeth Bravo
y Rhea Gala.
Para ver el texto
completo sobre Energía, todas las notas, referencias y conocer más sobre los
biocombustibles pueden bajar el documento (en inglés, PDF, 1.4Mb) completo del sito de Third World Network.
CONTENIDOS:
- ¿Qué son los
biocombustibles?
- Biocombustibles
para los adictos al petróleo: ¿la cura peor que la enfermedad?
- Etanol de Biomasa
de Celulosa: ni sustentable,
ni ambientalmente benigno
- Boom del biodiesel
en Europa.
- Poesía
1. ¿QUÉ SON LOS
BIOCOMBUSTIBLES?
Los biocombustibles se
derivan de cultivos de plantas, e incluyen biomasa que es directamente quemada,
biodiesel de semillas oleaginosas y etanol (o metanol) que es el producto de la
fermentación de los granos, pasto, paja o madera.
Los biocombustibles han
ganado fama entre los grupos ambientalistas como energías renovables que son
“libres de carbono”, por lo que no producirían gases con efecto invernadero;
simplemente al quemarlos, el dióxido de carbono que las plantas tomaron cuando
crecían en el campo, regresa a la atmósfera.
Sin embargo, hay varios
aspectos que no son tomados en cuenta en este análisis. Por ejemplo, los
cultivos destinados a biocombustibles, ocupan tierras valiosas que podrían
usarse para cultivar alimentos, especialmente en países empobrecidos. Hay
estimaciones realistas que muestran que generar energía a partir de cultivos
requiere más energía fósil que la energía que producen, y que no reducen
sustancialmente las emisiones de gases con efecto invernadero, cuando se
incluyen todos los factores en los cálculos.
Más aún, causan
irreparables daños a los suelos y al medio ambiente.
Los biocombustibles
pueden también producirse a partir de chips de madera, residuos de cultivos y
otros desechos agrícolas e industriales, los cuales no compiten por suelo, pero
cuyos impactos ambientales son aún sustanciales.
Fuente: ISIS.
2006
============================================================
2. BIOCOMBUSTIBLES PARA
LOS ADICTOS AL PETRÓLEO: ¿LA CURA PEOR QUE LA ENFERMEDAD?
Por:
Mae-Wan Ho
El bioetanol y
biosiesel, provenientes de la energía generada por cultivos agrícolas, ocupan
tierra de cultivos alimenticios y producen menos energía que la usada para
producirla; también afectan el medio ambiente y causan desastres económicos.
"Debemos acabar
con la adicción al petróleo”, dijo George W. Bush en su último mensaje a la
Nación, pero no estaba
pidiendo a la población que dejen de usar carros o que usen menos petróleo. Al
contrario, lanzó la “Iniciativa de Energías Avanzadas” a través de la cual se
aumentará el presupuesto federal en un 22%, por las investigaciones en tecnologías
de energía limpias; esto incluye los biocombustibles derivados de plantas y
sustitutos de petróleo para alimentar los automóviles.
Los sucesivos
presidentes de los Estados Unidos han promovido el etanol de maíz como un
aditivo energético subsidiado. El Presidente Bush dijo a los científicos que
ahora deben trabajar en cómo hacer etanol a partir de chips de madera, tallos o
pasto “práctico y competitivo en los próximos 6 años”, y que reemplazarán más
del 70% de importaciones de crudo desde “lugares inestables en le mundo” -
Oriente Medio - hacia el año 2025.
Actualmente, el 60% del
petróleo consumido en Estados Unidos es importado, con un incremento más del
53% más desde que George W. Bush llegó al poder.
BIOCOMBUSTIBLES DE
CULTIVOS NO PUEDEN SUSTITUIR A LOS COMBUSTIBLES FÓSILES EN TODOS SUS USOS
Las mayores trabas para
la masificación de estos productos, son la disponibilidad de tierras para
cultivar las plantas, la tasa de producción de cultivo y la eficiencia en la
conversión energética, aunque lo económico también tiene su cuota.
Cultivar plantas para
quemarlas - como biomasa - puede ser la forma más barata de biocombustible,
tanto en términos de energía como económicos, ya que requiere de un mínimo de
procesamiento luego de la cosecha.
Los científicos del
Tecnológico de Virginia, David Parrish y John Fike, han estudiado la
agrobiología del “pasto varilla” o “pasto aguja” (Panicum virgatum) -
conocido en inglés como switchgrass[1]-, el más investigado y
aceptado de los cultivos para energía. Este pasto es perenne y nativo de
Norteamérica y ha sido extensamente cultivado para forraje desde la conquista
de América. Es muy prolífico, no requiere de mucho Nitrógeno como fertilizante
y es considerado el más sustentable, o al menos el que tiene menos impacto
ambiental para producir biocombustibles. Pero el estudio concluye que “aún con
los máximos resultados, estos sistemas pueden no proveer la misma energía que
generan los combustibles fósiles”.
La sustitución del
carbón con switchgrass se estima que permitirá
la reducción de cerca de 1,7 ton CO2 por tonelada de switchgrass utilizada.
Los precios que los
cultivadores reciben por la biomasa deben ser lo suficientemente favorables.
Así, se calcula que cerca de 8 millones de hectáreas podrían estar cultivadas
si el precio alcanzara los $USD 33 por Ton en finca, incrementándose a cerca de
17 millones de Ha. con un precio de $44 por Ton. El precio de mercado pagó por
biomasa de chips de madera en Virginia en 2004, un promedio de $33 por Ton
entregada, y el precio de heno (de todo tipo) de cerca de $95 por Ton.
Un estimado ubica el
costo de switchgrass en $63 por
Ton. Si se añade el costo del procesamiento, como el prensado, el enrollamiento
mecanizado puede hace que se eleve el costo de producción a cerca de $83 por
Ton. Una tonelada de switchgrass produce 17-18 GJ de energía al quemarse, comparada con 27-30 GJ del carbón; y
los costos del carbón son de $55 por Ton.
El pasto switchgrass para energía no es
económicamente competitivo, a menos que haya un subsidio sustancial para su
cultivo. Lo mismo se aplicaría, para la mayoría de otros cultivos para energía.
David Pimentel,
profesor de la Universidad de Cornell en Nueva York y Tad Patzek, profesor de
ingeniería química en la Universidad de Berkeley en California, estudiaron el
balance energético y económico de producir biomasa, etanol o biodiesel a partir
de maíz, switchgrass, madera,
soya y girasol, usando el análisis, generalmente aceptado, del ciclo de vida.
Aunque hay mucha controversia sobre el balance de energía del etanol y
biodiesel, el balance energético de la biomasa por cosecha es generalmente
menos sujeto a disputas, por lo que es un buen punto de inicio para el debate
(Tabla 1).
Como puede verse, switchgrass no tiene la proporción
insumo/producto
más favorable, siendo de 14,52, seguido por el trigo
con
12,88, y la semilla de colza con 9,21, si se incluye la paja. Sin embargo, el switchgrass es la
más prometedora de los
cultivos de bioenergía, guste o no, como biomasa para la quema o para hacer
otros combustibles derivados, como el etanol.
Un rápido cálculo
muestra que aunque todas las fincas de los Estados Unidos fuesen convertidos en
productoras de pasto switchgrass,
no producirían suficiente etanol para abastecer el consumo actual de combustibles
fósiles.
El pasto switchgrass tarda varios años en madurar,
la cosecha puede ir desde un rango de 0 - pérdida completa-, hasta obtener 20
Ton o más por hectárea, dependiendo de la cantidad de lluvias. Una cosecha de
15 Ton/ha es considerada Buena y puede proveer cerca de 250 GJ/ha de energía
química bruta al año. Si esta energía es convertida con un 70% de eficiencia,
en electricidad, etanol, metanol etc., podría tomar al menos 460 millones de
hectáreas para producir los 80EJ (ExaJoule = 1018J) de energía fósil
usada en los Estados Unidos cada año. Todas las fincas de Estados Unidos tienen
un total de tierras de 380 millones de hectáreas, de las cuales 175 millones se
destinan a áreas de cultivo y cosecha.
Claramente, los
cultivos bioenergéticos son una mala opción, y muchos pueden ser obsoletos como
el etanol, que aunque ahora se puede hacer a partir de chips de madera,
residuos de las cosechas u otros desechos industriales, aún así, es
insustentable.
TABLA 1. BALANCE
ENERGÉTICO PARA BIOMASA DE LOS PRINCIPALES CULTIVOS
Cultivo |
Cosecha (Ton/ha) |
Entrada de Energía (GJ) |
Salida de Energía (Biomasa) (GJ) |
(Entrada/Salida) |
Maíz |
8.655 |
33.978 |
130.459 |
3.84 |
Switchgrass |
10.000 |
11.535 |
167.480 |
14.52 |
Soya |
2.668 |
15.685 |
40.216 |
2.56 |
Girasol |
1.500 |
25.620 |
19.470 |
0.76 |
Colza |
4.080(a) |
12.159 |
54.346 |
4.47 |
|
8.080(b) |
12.417 |
114.346 |
9.21 |
Trigo |
8.960(a) |
12.562 |
74.189 |
5.91 |
|
15.460(b) |
13.328 |
171.689 |
12.88 |
(a)
solo grano, (b) grano y paja
¿SE OBTIENE MÁS ENERGÍA
DE LOS BIOCOMBUSTIBLES QUE DE LA ENERGÍA FÓSIL QUE SE
HA USADO PARA OBTENERLA?
Hay un gran debate
sobre el balance de energía para hacer etanol o biodiesel de cultivos
bioenergéticos. Los resultados de David Pimentel y Tad Patzek sostienen que el
balance de energía de todos los cultivos, con los métodos de procesamiento
actuales, se gasta más energía fósil para producir el equivalente energético en
biocombustible.
Así, por cada unidad de
energía gastada en energía fósil, el retorno es 0,778 de energía de metanol de
maíz; 0,688 unidades en etanol de switchgrass;
0,636 unidades de etanol de madera y el peor de los casos, 0,534 unidades de
biodiesel de soya.
Su estudio ha provocado
una respuesta fuerte de varios departamentos del gobierno de los Estados
Unidos, acusando a Pimentel y Patzek de usar fórmulas obsoletas o de no contar
la energía contenida en subproductos como el seedcake (residuos que quedan luego de que el combustible ha sido extraído) que puede
ser utilizado como alimento de animales, pero si incluyen en sus cálculos la
energía necesaria para construir las plantas procesadores, la maquinaria
agrícola, y el trabajo, que no se suele incorporar en este tipo de análisis.
Por su parte, Pimentel
y Patzek, junto con muchos otros científicos, como la autora de este artículo,
son críticos de las estimaciones que dan un balance positivo de energía
precisamente porque ellos dejan de lado toda esta inversión en energía que fue
necesaria para obtener el cultivo. De hecho, ni Pimentel, Patzek, ni sus
críticos han incluido los costos del tratamiento de desperdicio y desechos, o
los impactos ambientales de los cultivos bioenergéticos intensivos como la
pérdida de suelos y la contaminación ambiental por el uso de fertilizantes o
plaguicidas.
El aporte de energía de
los productos asociados, de acuerdo con la composición de sus semillas, parece
ser excepcional. Por ejemplo, solo el 18% de la soya es aceite que sirve para
biodiesel, mientras que la diferencia es pasta de soya que sirve como alimento
animal. Sin embargo, como el seedcake es producido casi al mismo tiempo que se necesita para extraer el combustible,
una simple contabilidad atribuirá el 82% de la energía necesaria para generar
biodiesel - que es considerable - para alimentación animal.
BALANCE DE ENERGÍA EN
LA OBTENCIÓN DE ETANOL DE MAÍZ
Para mayor seguridad,
un nuevo estudio que compara 6 estimaciones del balance energético en la
obtención de etanol encontró, que “los cálculos de energía neta son más
sensibles con la asignación de subproductos”
Los análisis, llevados
a cabo por los investigadores de la Universidad de Berkeley en California, y
publicados por la revista Science en enero del 2006, y que toman en cuenta los
cálculos de Pimentel y Patzek, desarrollaron un “modelo” que les permitió
comparar los datos y supuestos de todas las estimaciones. Se destaca el balance
energético negativo obtenido por Pimentel y Patzek, por que incluye la energía
usada para la construcción y funcionamiento de las plantas procesadoras, la
maquinaria agrícola, y el trabajo; y no tanto por darle créditos a los subproductos.
Sin embargo, retirando
estos factores “inconmensurables”, el balance energético positivo resulta muy
modesto (de a penas 3Mj/litro a 8Mj/litro de etanol) lo que significa 1,13 a
1,34 en la relación entrada/salida (hay 23,4 MJ en un litro de etanol),
mientras la reducción de emisiones de gases con efecto invernadero es de cerca
del 13%.
Los investigadores
desarrollaron además una manera de presentar el balance energético considerando
la entrada de energía de petróleo - expresada como
MJ petróleo / MJ etanol
– que es una fórmula desorientadora. Esencialmente añade 100% de créditos de
energía al etanol, puesto que presume que el etanol sustituye en un 100% el uso
de energía fósil.
Los científicos
entonces usaron los “mejores datos” de los seis análisis para “crear” tres
casos existentes con sus respectivos modelos, todos estos hipotéticos: Ethanol Today, que alega incluir los
típicos valores para la actual industria de etanol de maíz; CO2 Intensive, basada en los planes de
enviar maíz de Nebraska a una planta de etanol 24 generada por lignita, en el
Norte de Dakota; y, Cellulosic,
que asume que la producción de etanol de celulosa de pasto switchgrass es rentable, y que admiten
buenas “estimaciones preliminares de una tecnología que evoluciona rápidamente”.
Para los tres casos,
los científicos encontraron un balance positivo de energía:
23 MJ/litros de etanol
para Cellulosic (muy
significativo), 5 MJ/litros para Etanol
Today, y 1,2 MJ/litros para CO2
Intensive; los radios de
entrada/salida correspondientes de energía (MJ petróleo / MJ etanol) fueron de
1,98, 1,21, y 1,05 respectivamente.
Cellulosices
claramente el ganador en término de balance energético, y con un buen punto en
cuanto a ahorro de emisiones gases con efecto invernadero, que es del 89%. Los
valores correspondientes a Ethanol Today y
CO2 Intensive son del 17% y 2%, respectivamente.
Estos análisis muestran
que los actuales métodos de producción, representados por Ethanol Today y CO2 Intensive,
ofrecen solo un pequeño balance energético y un escaso ahorro de gases, aún
cuando parezcan presentar presunciones favorables a ellos.
ETANOL DE MAIZ: UN MAL
NEGOCIO
EL etanol constituye el
99% de todos los biocombustibles en los Estados Unidos; 3.400 millones
de
galones de etanol se produjeron en
el 2004 y usados como gasolina,
representando el 2% en cuanto a volumen y al 1,3 con respecto a su contenido
energético.
Se prevé que el uso de
etanol crecerá debido al crédito impositivo de $0,51 por galón de etanol que ha
dictado el gobierno federal de EE UU, y por el mandato de alcanzar 7500
millones de galones de “combustibles renovables” que serán usados como gasolina
hacia el 2012, según se incluye en la reciente Ley de Política Energética
(EPACT 2005).
Pero Pimentel y Patzek
han mostrado no solo que el retorno de energía es sustancialmente negativo,
sino que en términos económicos es aún peor.
Cerca del 50% del costo
de producción de etanol es para maíz mismo, como insumo ($0,28/litro). El
etanol cuesta bastante más que lo que se paga por él en el mercado, y sin los
subsidios estatales y federales, de cerca de 3.000 millones al año, la
producción de etanol en los Estados Unidos terminaría.
El Senador McCain
informa que el total de subsidios para etanol es de cerca de $0,79/litro. Si se
añade los costos de producción saldría un valor total de cerca de $1,24/litro.
El etanol tiene tan solo un 66% de energía contenida con relación al de la
gasolina, comparando el costo actual. Entonces el etanol cuesta
$1,88/litro, o
$7,12 por galón equivalente de gasolina, comparado con el costo actual de
producir gasolina que es de $0,33/litro.
Los subsidios federales
y estatales para la producción de etanol de $0,79/litro, principalmente llegan
a los bolsillos de las grandes corporaciones. UN máximo de $0,02 por bushel, o
0,2 centavos/litro de etanol, va a los agricultores.
Con el subsidio a la
producción del maíz y del etanol, el total de costos, que ascienden a 8.400
millones al año, se traslada a los consumidores, ya al que producir maíz como
materia prima para producir etanol, aumenta los precios del maíz para otros
fines. Por ejemplo, un estimado dice que la producción de etanol, con sus
subsidios y demás, estaría aumentando el costo de producción de carne de bovino
(alimentado con maíz) en $ 1.000 millones.
Claramente, el etanol
de maíz no es ni sustentable ni rentable, y se está poniendo bastante esfuerzo
en encontrar otros insumos agrícolas como este.
PEORES RENDIMIENTOS
ENERGÉTICOS HACEN DE LA CONTABILIDAD MÁS REALISTA
Patzec presentó una
detallada objeción al artículo de la revista Science que mostraba un balance energético positivo en la producción de etanol de maíz,
exponiendo los principales errores usados en la contabilidad energética. Estos
incluían:
• Fallas en
contabilizar la energía de los granos de maíz como un ingreso de energía
• Asumir una obtención
elevada de etanol de maíz al contrario de los datos verídicos
• Asignar costos de
energía indebidamente en la producción de etanol, en particular, destilación de
subproductos como los residuos de la fermentación que no tienen nada que ver
con la producción de etanol.
Adicionalmente, la
industria de etanol usualmente infla la obtención de etanol contando como
etanol el 5% de gasolina añadida al etanol de maíz como desnaturalizador;
toman el monto de almidón fermentado como si fuese el total de almidón
extraíble, aunque no todo lo último es fermentable; y toman el peso del maíz
húmedo (un promedio de 18% de humedad) como si fuera maíz seco.
Cuando la contabilidad
energética hecha por autores diferentes es re-analizada con el mismo set de
datos realistas, los saldos energéticos resultan ser remarcablemente uniformes.
La relación
entrada/salida varía entre 0,245 y 0,310. En otras palabras, el balance energético es severamente negativo: por cada
unidad usada en hacer metanol de maíz, se obtiene al menos 0,3 unidades de
energía de regreso. Por lo menos 9 veces más
energía fósil para producir
etanol de maíz en la puerta de la refinación que producir gasolina o diesel de
petróleo.
Como Patsek señala, los
7.500 millones de galones de etanol que se deben producir para el 2005 de
acuerdo a la Ley de Energía, podría ser compensada por un incremento en el
millaje automotriz con tan solo una milla por galón, excluyendo a los vehículos
deportivos que literalmente devoran gasolina
y la generación de luces
vehiculares.
Las consecuencias
económicas de la excesiva producción de maíz han sido devastadoras. El precio
del maíz en Iowa, el más grande productor, declinó 10 veces entre 1949 y el
2005, al mismo tiempo que las cosechas de maíz se triplicaban.
Hoy día los
agricultores de Iowa ganan una tercera parte de lo que ganaban hace 50 años,
pero sus costos de producción se han multiplicado, debido a que queman metano y
diesel para producir maíz. El precio de metano se ha incrementado varias veces
en los últimos 3 años. “Los subsidios a los cultivos de maíz que han suplido
los precios del maíz en el mercado han aumentado hasta en un 50% entre 1995 y
el 2004”. Patzek predice más concentración en la producción industrial del maíz
en gigantescas fincas operados por las grandes corporaciones agrícolas,
mientras que a los pequeños agricultores solo les resta alquilarles su tierra.
Un insumo industrial,
cuyo precio está por los suelos, puede ser ahora procesado en etanol con una
rentabilidad significante, más aún con un subsidio federal de 50 centavos por
galón de etanol, más los subsidios estatales y locales.
Patzek concluye: “Los
Estados Unidos ya han perdido mucho tiempo, dinero y recursos naturales …..
detrás de un espejismo de un modelo energético que no tiene posibilidades de
remplazar los combustibles fósiles…. La única solución real es limitar el ritmo
de uso de estos combustibles fósiles.
Cualquier otra cosa resultara
eventualmente en un desastre nacional”.
==========================================================
3. ETANOL PRODUCIDO DE BIOMASA DE CELULOSA, NI
SUSTENTABLE, NI AMBIENTALMENTE BENIGNO
Mae-Wan Ho
ETANOL CELULOSA EL “ORO
VERDE”
La principal limitación
de obtener etanol de materia vegetal es que la mayoría de los azúcares, con
excepción de almidón de la mazorca, no son viables para la
fermentación con bacterias u otros microbios.
Los azúcares están encerrados en
la celulosa, el material fibroso que representa el 75 o 85% de la planta, el resto
es lignina, el material de la madera.
Sin embargo un cóctel
de enzimas llamadas celulasas pueden
descomponer la celulosa en sus unidades de azúcares, que si pueden ser
fermentadas por microbios convirtiendo los azucares en etanol (ver cuadro). Eso
significa que la hierba, la paja y otros residuos de los cultivos agrícolas
pueden ser convertidos en etanol.
Esto se ha denominado como el ‘oro verde’
que podría reemplazar el ‘oro negro’ crudo,
importado y que se ve como un
potencial para reducir sustentablemente el consumo de combustibles fósiles.
“Por lo menos es tan
factible como el uso de Hidrógeno como una fuente de energía para el sector de
transporte sustentable”, dijo el Consejo de Defensa para los Recursos
Nacionales (NRDC por sus siglas en inglés) y la Unión de Científicos
Preocupados (UCC).
Shell Oil predijo que
el mercado global de biocombustibles como ‘etanol celulosa’ crecería por encima
de los $10 billones para el 2012.
Un estudio financiado
por la Fundación de Energía y la Comisión Nacional para Políticas Energéticas
concluyó que “los biocombustibles junto con vehículos de mayor eficiencia y
crecimiento inteligente podría reducir la dependencia del sector transportista
en petróleo en dos tercios para el 2050 de forma sustentable”. ‘Crecimiento
inteligente’ es un término de planificación que significa el crecimiento que
maximiza el desarrollo sustentable de ciudades en relación a transporte y otras
formas de reducir el uso de energía.
El etanol proveniente
de la celulosa puede ser producido de una gran variedad de residuos agrícolas
(maíz, cereal, caña de azúcar, etc.), los residuos vegetales de los procesos
industriales (pulpa de papel, aserrín) y
de cultivos energéticos como ‘switchgrass’.
Lee Lynd, catedrático
ingeniero de Dartmouth, ha estado trabajando con la Planta de Papel Gorham,
para convertir la pulpa de papel en etanol.
Lynd dice que “esto es realmente
un producto de costo negativo, y que el hecho de que esté pretratado elimina un
paso en el proceso”.
La compañía Masada Oxynol
está planificando la construcción de una planta en Middletown, Nueva York, para
procesar los desechos municipales y convertirlos en etanol.
Después de
recuperar los reciclables, se empleará una hidrólisis ácida para convertir el
material vegetal en azúcares. “La planta tendrá beneficios económicos como
ambientales”, dijo David Webster, Vicepresidente de Masada.
El proceso reduce
o elimina la necesidad de rellenos.
Entre los desechos del proceso se incluyen
lignina y ceniza. La lignina será
recuperada a través de la
quema para hacer que la planta sea autosuficiente
energéticamente y la ceniza pueda usarse como fertilizante.
REDUCIENDO EL COSTO DE
PRODUCCION
Las celulasas que se
necesitan para descomponer la celulosa hasta ahora se obtienen de hongos, en
particular de Trichoderma reesei.
Científicos de NREL han investigado otras fuentes como la bacteria Acdiothermus cellulolyticus, que han
encontrado en las termas del parque nacional Yellowstone.
Pero las bacterias
exogluconasa normalmente no son tan buenas como el hongo, aunque toleran
temperaturas altas.
El próximo paso es combinar tolerancia a altas
temperaturas con la eficiencia del enzima del hongo.
NREL y DOE han contratado
las compañías de enzimas mas grandes, Genecor International y Novozymes para
reducir los costos de producción de celulasas a un promedio de $0.10- 0.20 por
galón de etanol y lo han conseguido (1).
Otra mejora es en
relación a la acción simultánea de la enzima y los microbios fermentadores,
para que así mientras se vaya produciendo los azúcares por las celulasas los
microbios vayan fermentando la glucosa convirtiéndola en etanol (3). La
Corporación Logen en Ottawa, Canadá (4) fue la primera en desarrollar el
proceso de obtener etanol de celulosa.
Ha construido la primera y única planta
de demostración para convertir biomasa celulosa en etanol.
La planta procesa
40 toneladas de paja de trigo por día, Logen se convirtió en la primera
compañía en comercializar etanol de material vegetal en Abril del 2004.
El
principal consumidor hasta ahora es el gobierno canadiense, que junto con el
gobierno de EE.UU. (particularmente el DOE’s NREL) ha invertido millones de
dólares para ayudar a comercializar la celulosa etanol.
COMO LAS CELULASAS
CONVIERTEN A LA CELULOSA EN RESERVAS PARA LA PRODUCCION DE ETANOL
La unidad cristalina de
la celulosa esta compuesta por cientos de tiras, cada tira contiene cientos de
unidades de glucosa unidas.
La celulosa esta enrollada en una funda de
hemicelulosa y lignina, que protege la celulosa de descomposición.
La
hemicelulosa es mas fácil de descomponer que la celulosa en si (2).
Una
combinación de calor suave, presión y acido descompone la hemicelulosa en sus
componentes de mezcla de azúcares, principalmente silosa.
Científicos del
laboratorio Nacional para Energía Renovable (NREL por sus siglas en ingles) del
Departamento de Energía (DOE) usaron ácido sulfúrico para descomponer
reaccionando con agua la funda de hemicelulosa-lignina, exponiendo la celulosa.
Para hidrolizar la
celulosa químicamente se requiere de temperaturas y presión altas y ácidos
fuertes, esto implica equipos bastante costosos; por lo cual se ha buscado
enzimas celulasas, para que hagan el trabajo.
A diferencia de los
seres humanos que no pueden digerir celulosa, las vacas, termitas y hongos si
pueden hacerlo.
Algunas bacterias, hongos e insectos producen celulasas, otros
animales utilizan bacterias que producen celulasas en sus sistemas digestivos.
La mayoría de celulasas
se forman de tres complejos de enzimas que trabajan juntos para hidrolizar la
celulosa.
Primero la endolucanasa descompone una de las cadenas dentro de la
estructura cristalina de la celulosa, luego la exoglucanasa atrae una de las
puntas sueltas y estira la cadena de celulosa destruyendo la estructura, cortando
las unidades de celulosa en dos unidades de glucosa.
Finalmente
betaglucosidasa parte las dos unidades en dos moléculas de glucosa, que puede
ser fermentada en etanol.
ES EL ETANOL DE
CELULOSA SUSTENTABLE?
Un estudio preliminar
del ciclo de vida del etanol de celulosa mostró que se reduce en un 89% las
emisiones de gases invernaderos sobre el uso de petróleo.
En contraste etanol
fermentado de azúcar reduce gases invernaderos en un promedio de 13%. (5).
La producción de
energía aparenta ser la mejor de todas, con una relación del 1,98 de inversión
/ ganancia, que significa que cada unidad de energía invertida produce casi 2
unidades de energía de ganancia por la producción de celulosa etanol;
pero
posiblemente esto es una exageración a causa de fallas en los procesos de
contabilidad.
¿Puede la agricultura
de EE.UU. sostener un sistema a gran escala de producción de etanol de
celulosa?
¿Hay suficiente tierra?
¿Se puede producir suficiente biomasa sin
impactar el costo de tierras agrícolas, compitiendo con la producción de
alimentos y
sin dañar el medio ambiente?
La respuesta a esta
pregunta varía entre un no hasta un definitivo si, dependiendo de esfuerzos de
investigación, tecnología innovadora y políticas gubernamentales (1).
Una propuesta estima
que para producir 50 billones de galones de etanol por año de biomasa de
celulosa, el flujo de residuos solo proporcionaría el 40 o 50% de la materia
prima, el resto tendría que venir de cultivos energéticos como es el maíz y switch grass, que causaría grandes
impactos al sistema agrícola.
Niveles mayores a esto
produciría impactos en el costo de tierras agrícolas y competencia con la
producción alimenticia.
Los Estados Unidos ha
fijado la meta en el consumo de gasolina para carros y camiones para el año
2050 en 290 billones de galones.
Incrementando
eficiencia de los vehículos a 50 mpg. o mas e incluyendo políticas de
crecimiento inteligente, el consumo se podría reducir a 108 billones de galones
para el año 2050.
Un informe de NRDC, Growing Energy (6) dice que el número
de galones de etanol actualmente producido por cada tonelada seca de biomasa en
los Estados Unidos es de 50 galones, o 208,93 litros (una pobre comparación en
relación a 371,75 litros por tonelada del maíz (7).
Si se podrían alcanzar
las predicciones hechas para switch grass de 12,4 toneladas secas por acre (27,77 toneladas por hectárea) – que es mas
del doble de la media actual de 5 toneladas secas por acre – entonces se estima
que 114 Ha. dedicadas al cultivo de switch
grass podrían proveer la suficiente biomasa para producir 165
billones de galones de etanol (equivalente a 108 billones de galones de
gasolina).
Esto consumiría 26,4%
de la producción total del los Estados Unidos, o el 12,2% total de la tierra
agrícola, y seguramente impactaría la producción de alimentos.
Una idea para producir
biocombustibles económica y eficientemente es desarrollar bio-refinerías,
análogas a las refinerías de petróleo, donde el crudo es convertido en
combustibles y productos secundarios como fertilizantes y plásticos.
En el
caso de las bio-refinerías, la biomasa de la planta produciría una diversidad
de productos como comida para animal, combustibles, químicos, polímeros,
lubricantes, pegamentos, fertilizantes y energía.
John Sheehan de NREL ha
estado utilizando un simulacro en software para ver el diseño de la
bio-refineria. Sheehan opina que el tema de la escala es un asunto importante.
El ha descubierto que las bio-refinerías necesitarían procesar 5 000 a 10 000
toneladas de biomasa por día para ser viables económicamente. Por debajo de 2
000 por día, el costo de capital es alto.
Un estudio del DOE y
USDA publicado en abril del 2005 concluye que bosques y tierras agrícolas
tienen el potencial de proveer un incremento de 7 veces
más de biomasa que
actualmente es usado para energía de biomasa y productos – en exceso de 1,3
billones de toneladas secas – que es suficiente para satisfacer mas de una
tercera para de la demanda actual para el uso de combustibles para el
transporte.
Mas del 25% vendría del
uso extensivo del manejo forestal y un 75% del manejo intensivo de tierras
agrícolas.
La mayoría de los recursos primarios sería de los residuos de la
tala de Madera y tratamiento de combustibles (para reducir los peligros de
incendios) de bosques, y los residuos de productos agrícolas de tierras
agrícolas.
Estas cifras se basan
entre otras cosas, en proyecciones (optimistas) del incremento de la producción
de cultivos, especialmente en un 50 por ciento en los mayores productos para
bioenergía, plantado en tierras sin uso incluyendo 8 m de acres que
anteriormente usaban para el cultivo de soya.
Es evidente que a menos
de que se reduzca el consumo de los niveles actuales, los biocombustibles de
cultivos energéticos no podrán reemplazar combustibles fósiles sin impactar la
producción alimenticia.
FUTUROS DESARROLLOS
Otra dificultad es que
27% de la biomasa de la planta está compuesta por azúcares distintas a la
glucosa, como hemicelulosa (por ejemplo la xilosa).
Estas azúcares no son
fermentadas por los microorganismos usuales.
La celulosa constituye
un 40-50 por ciento del peso seco, y la hemicelulosa el 20-35%.
Lonnie Ingram, profesor
de microbiología de la Universidad de Florida en el Instituto de Alimentación y
Agricultura, estuvo en los titulares (9) porque su equipo de investigación ha
creado genéticamente un tipo de bacteria E.
coli para producir etanol a partir xilosa (10).
Se ha
comercializado con la ayuda del DOE de EE.UU.
La compañía, BC International
Corp., que se encuentra en Dedham, Mass., tiene derechos exclusivos sobre el
uso y licencia de esta bacteria genéticamente modificada.
Esta bacteria
transgénica de Escherichia coli fue creada transfiriendo los genes necesarios para la fermentación de azúcares
– decarboxilasa piruvato y alcohol deshidrogenado – de la bacteria Zymomanas mobilis, y xilosa fermentada
produce etanol al 95% del nivel teórico (11).
Greg Luli,
vice-presidente del equipo de investigación de BC International dijo que la
compañía tiene planes de construir una planta para convertir 30 millones de
galones de biomasa en etanol en Jennings - Louisiana, que se espera estará en
funcionamiento para finales del 2006.
Desechos de la industria de la caña de
azúcar en Louisiana será la principal materia prima para la planta.
Se están llevando
iniciativas paralelas a cabo en Europa.
La compañía Suiza Etek Etholtekhnik AB
anunció que abrirá una planta piloto para producir 400-500 litros de etanol
diarios de 2 toneladas de biomasa seca (12).
La planta está diseñada para realizar
dos pasos, hidrólisis acido diluido y una combinación con enzimas.
Aunque la materia prima
es madera liviana, también se probaran otro tipo de biomasa como maderas duras
y cultivos anuales como paja.
La planta piloto estará
ubicada en Ornskildsvik en el norte de Suiza, cerca de una planta de etanol de
sulfato de pulpa.
Tres Universidades en la región – Universidad de Umea, Mid
Sweden University y la Universidad Técnica de Lulea – tienen su planta propia.
AUN NO ES
ECONOMICAMENTE VIABLE NI SUSTENTABLE
Uno de los problemas
con la tecnología de fermentación de xilosa con bacterias, como resume el grupo
de profesores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en un
documento entregado al Comité de Energía de MIT (13), es que el etanol producido
es bastante diluido, como máximo 5-6%, comparado con 12% del almidón del maíz
fermentado por levadura.
La bacteria de Lonnie
Ingram produce 4.5% de solución de etanol (14).
La razón es porque algunos
compuestos se acumulan durante la fermentación de la mezcla de azúcares de la
biomasa inhibiendo el crecimiento bacterial.
En otras palabras, la
bacteria produce cerveza y no vino; y el agua extra que se necesita y la
energía extra para destilar el etanol convertiría el proceso en no viable
económicamente ni sustentable.
Los profesores del MIT
también cuestionan si la idea de hacer una biorefinería para otros productos
generados de la fermentación es viable económicamente.
Proponen usar la
biotecnología para crear microorganismos que puedan superar la inhibición en su
crecimiento y de esta forma mejorar la producción de etanol a partir de
biomasa.
Si hacen esto, se
tendrán que asegurar de que no escape la bacteria al medio ambiente, y esto se
aplica a cualquier otra bacteria que se genere para producir etanol de
celulosa.
Hace algunos años, la
científica de suelos Elaine Ingham y su estudiante Michael Holmes probaron una
bacteria genéticamente modificada, Klebsiella
planetícola que producía etanol de los desechos maderables (15) y
encontraron que mataba a toda planta de trigo independiente de las condiciones
(16).
IMPACTOS AMBIENTALES DE
LA PRODUCCION DE ETANOL
¿Es etanol realmente
más limpio y más ambiental amigable que la gasolina?
En una sesión del Senado
de EE UU sobre el Acta Nacional de Combustibles y Químicos Sustentables de
1999, el NRDC presentó evidencias (17) que los productos generados de la
combustión de etanol incluyen formaldehído y acetílico, los dos siendo
cancerígenos; y que incrementando el uso de etanol podría incremental los niveles
ambientales de peroxiacetinitrato (PAN).
El acetaldehído esta
listado como Contaminante Toxico del Aire en California basado en evidencia de
sus propiedades cancerígenas y PAN dice que este químico es “genotóxico (causa
daño genético) y produce problemas respiratorios e irritante a los ojos,
también puede producir daños pulmonares”.
El NRDC señaló que
incrementando el uso de etanol en el combustible podría llevar a un aumento de
la exposición a etanol vía inhalación, que podría resultar en una variedad de
tóxicos asociados con la ingestión de etanol.
También alertaron sobre las
emisiones de nitratos óxidos y compuestos inflamables orgánicos que producen
ozono.
Reciéntemente, Cal
Hodge de la empresa Second Opinion Inc. reportó que niveles de ozono en la
atmósfera han incrementado en California desde el 2003 asociados con el cambio
del uso de etanol en un 10% en compuestos de gasolina un año atrás (19).
El exceso de ozono en
La Costa Sur de California es dos veces mayor que en últimos tres años, mientras
que la concentración máxima de ozono subió a un 22%.
Este incremento en ozono
se correlacionó con un incremento en las emisiones de óxido de nitrógeno y
compuestos orgánicos volátiles, que no fueron registrados por la Agencia de
Protección Ambiental de EE.UU. (EPA).
El EPA aprobó el etanol
en gasolina usando un modelo erróneo para sus pruebas, que no toma en cuenta el
hecho que el etanol tiende a producir mas óxidos de nitrógeno, que suele
escaparse de los tubos sellados del sistema de combustible de los vehículos y
que reduce la eficiencia, por lo tanto, incrementa emisiones de gases.
Se hace
necesario un llamado para que “no se permita la expansión del uso” de etanol en
la gasolina de los EE.UU.
BIODIESEL TIENE MAYORES
IMPACTOS AMBIENTALES QUE EL DIESEL
- Se incrementa
recursos primarios inorgánicos, para producir fertilizantes en un 100%
- Se incrementa
desechos no radioactivos, principalmente gipsium, un producto generado por
la producción de fertilizantes de fosfato en un 98%
- Se incrementa
desechos radioactivos por el suministro de electricidad generada de las
plantas nucleares en un 90%
- Se incrementa
oxidantes fotoquímicos, especialmente hexano en soluciones basadas en
extracción de aceites, en casi un 70%
- Se incrementa el
uso de agua en un 30%
- Se incrementa la
acidificación de los óxidos de nitrógeno y sulfato y amonio expulsados
durante el crecimiento de cultivos de colza y también durante la combustión de biodiesel en un 15%.
==========================================================
4. EL BOOM DEL BIODIESEL EN EUROPA?
Mae-Wan Ho
REPORTES DEMASIADO
OPTIMISTAS POR PARTE DEL INFORME DOE DE EE.UU.
Los EE.UU. tenían
planes para crear biodiesel de soya por lo menos desde 1998, cuando se entregó
al Departamento de Agricultura y al Departamento de Energía un análisis
espectacular sobre su balance energético (1).
Se declaró que “la
producción generada por el Biodiesel es de 3,2 unidades de energía comparado
con cada unidad de energía fósil durante su ciclo de vida” y que reduce
emisiones de CO2 en un 78,45% comparado con el diesel.
Estas estimaciones
fueron demasiado optimistas y no se relacionaban con otros análisis.
Pero
puede ser que este informe haya tenido una influencia mayor en el posterior
desarrollo de biodiesel a nivel mundial.
El biodiesel en Europa
es el combustible renovable dominante (2).
Es bien recibido por grupos
ambientalistas como un combustible más limpio que el diesel.
Un estudio
profundo realizado por la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (3) muestra
que el biodiesel quema con mucho menos hidrocarburos, monóxido de carbono en
desechos de gases de los vehículos, aunque si existe un incremento en óxidos de
nitrógeno.
EUROPA DA LA BIENVENIDA
A LOS BIOCOMBUSTIBLES
Como parte de varias
medidas para reducir la emisión de gases invernaderos, la Unión Europea (UE)
está promocionando el uso de biocombustibles (2)
El actual Directivo de
Biocombustibles para UE (2003) requiere que el 2% de energía para el transporte
provenga de una fuente renovable, incluyendo biodiesel y bioetanol,
incrementando esto al 5,75% para finales de 2010 y en un 20% para 2020.
Los combustibles para
transporte producen alrededor de una cuarta parte de las emisiones de gases con
efectos invernaderos de la UE y la demanda de diesel y gasolina está subiendo
rápidamente.
En el 2004, se consumió 270 millones de toneladas de combustibles
fósiles, comparando con 180 millones de toneladas en 1985.
Se calcula que para
el año 2020, el consumo en combustibles llegará a 325 millones de toneladas.
El mercado de biodiesel
se está promoviendo en Europa
a través de excepciones de impuestos y metas
nacionales.
Alemania tiene el mayor consumo de biodiesel con 1,1 millones de
toneladas en el 2004.
El Reino Unido redujo
los impuestos sobre biodiesel en 20 peniques el litro en julio del 2002,
promoviendo la inversión en este campo, aunque solo se consumió solo 0,3
millones de toneladas de biodiesel en el 2004.
Un nuevo informe de la
UE (4) publicado en febrero de 2006 delinea una serie de medidas para promover
los biocombustibles en la UE y en otros países industrializados.
Parece que no se va a
cumplir la actual meta voluntaria de llegar al 5,75% del total del uso de
combustible para el transporte para el 2010.
El informe admitió que algunos
aspectos de los biocombustibles no son sustentables, como por ejemplo,
permitiendo que los agricultores cultiven remolacha para producir etanol en
tierras puestas para descansar, o convertir vino en etanol.
Europa ha dominado la
industria de biocombustibles. Hasta ahora representa el 90% de la producción
global.
Europa produjo 2,4
millones de toneladas de biocombustibles en el 2004, lo que corresponde al 0,8%
del consumo de gasolina y petróleo.
0,5 millones de toneladas provienen de
etanol y 1,9 m toneladas de biodiesel.
La conola es la principal materia prima
para el biodiesel, y constituyendo un poco mas del 20% de la total producción
en la UE. (5)
En el 2003, se
introdujo una ayuda especial para los cultivos energéticos, a través de las
reformas a la Política Agraria Común, que paga 45 euros por cada hectárea, con
una área máxima garantizada de 1,5 millones de hectáreas.
La fabricación de
Biodiesel aparenta ser bastante simple empezando con aceite (6).
Es un proceso
químico de trans-esterificación en donde las grasas o aceites vegetales
reaccionan con un alcohol simple como el metanol, en presencia de hidrógeno de
sodio como catalizador.
El metanol rompe los ácidos grasos del aceite para
formar métil éster (biodiesel) y glicerina.
La glicerina es
separada del combustible y vendida como un producto secundario (para hacer
jabón, por ejemplo), mientras que el biodiesel se lava con agua y después se le
seca.
El biodiesel también
puede ser obtenido de los desechos de aceite utilizados para cocinar.
EL CICLO DE ANÁLISIS
IGNORA LOS COSTOS EXTERNOS
Un estudio realizado en
Australia muestra que mientras que biodiesel producido de los residuos del
aceite de cocina reduce la emisión de óxido de carbono en un 90%, el biodiesel
producido de aceite de colza solo reduce emisiones en un 50% comparado con el
diesel normal (7).
El grupo industrial
para biodiesel del Reino Unido comisionó un estudio que muestra que la
producción de biodiesel de colza “energéticamente muy positivo” con una
relación energética de inversión - ganancia de 1,78 cuando se dejaba la paja en
el campo; y con una relación aun mejor de 3,71 si la paja se utiliza para
energía y la semilla se utiliza como fertilizante.
Pero se llegaron a
estas estimaciones favorables usando una combinación de medidas dudosas.
Por
ejemplo, se infló la producción de aceite de colza por Ha a 4.08 ton/hectárea,
cuando en el 2004 en el Reino Unido la media estaba en 2.9 ton/Ha. (9),
asignando créditos energéticos ilegítimos al cultivo, y dejando a un lado la
energía que se requiere para la construcción de edificios para el procesamiento
y en maquinaria e implementos e ignorando muchos de los costos externos
ambientales.
Unas investigaciones
llevadas a cabo por el Instituto Flamenco de Investigaciones Tecnológicas,
financiado por la Oficina Belga para las Ciencias, Tecnología y Asuntos
Culturales y la Comisión Europea,
contaron una historia diferente, redactado en el articulo presentado en la
conferencia internacional financiado por EPA de los EEUU en el 2000, (10) que
dice :
“…el biodiesel causa
más problemas a la salud y al medio ambiente porque genera más contaminación
del aire y promociona la formación de ozono, genera más desechos y causa
eutrofización”. Por lo tanto “los beneficios que otorgan el biodiesel en la
reducción de gases con efecto invernadero, no justifican su uso tomando en
consideración los impactos ambientales que causa….”
Las conclusiones
generaron consternación en la comunidad que promociona el biodiesel.
Jon Van Gerpen de la
Universidad de Iowa explicó (10) que la mayoría de evaluaciones del ciclo de
vida del biodiesel ignoran los costos externos, sobre los cuales poco se ha
escrito.
Lo respaldó diciendo que mientras que el biodiesel reduce las
emisiones de gases con efecto invernadero en un 40%, genera mayores impactos
que el diesel en otras siete categorías de impacto ambiental que normalmente no
se incluyen en la evaluación del ciclo de vida.
No dio su respaldo a la
validez científica del análisis presentada en el artículo sobre biodiesel en
relación a producción de colza en Bélgica, van Gerpen dijo que no se puede
extrapolar a la producción de biodiesel de soya en los EE.UU. ya que en su
opinión los impactos ambientales serían mínimos, aunque otros no comparten esta
opinión.
La colza es en efecto,
un cultivo relativamente caro, que requiere de frecuentes rotaciones y el uso
extensivo de fertilizantes derivados del petróleo, generando preocupación sobre
sus impactos ambientales.
Se calcula que el costo de producción de biodiesel
es el doble que el costo del diesel convencional (2).
Solo para alcanzar la
meta de 5,75% se necesitaría mas de el 9% del área agrícola de los EE. UU.
OTRAS FORMAS DE
PRODUCCION DE BIODIESEL
El costo de biodiesel
es bastante mas bajo si los cultivos energéticos se producen en otros países
(11).
La compañía británica
D1 Oils está desarrollando grandes plantaciones de árboles de jatrofa (Jatropha curcas), un cultivo no comestible
para aceites, en varios países del tercer mundo.
Pero esta estrategia no hará
nada para mejorar la seguridad energética de Europa (2).
No solo eso, sino que
generará caos en la cadena alimenticia de los países del Tercer Mundo que ya
tienen muchos problemas a causa del Mercado global.
British Petroleum ha
anunciado (12) que financiará un monto de 9,4 millones de dólares para el
proyecto The Energy and Resources Institue en Andhra Pradesh – India, para
producir biodiesel de jatropha.
Se espera que el proyecto se demorará 10 años,
e incluirá el cultivo de 8 000 hectáreas de jatrofa consideradas como “tierras vacías”,
e instalará todos los equipos necesarios para aplastar las semillas, extraer
los aceites y el procesamiento de 9 millones de litros de biodiesel anualmente.
Parte del proyecto
incluirá un estudio completo de impacto ambiental y social en la producción,
ciclo de vida y análisis de emisión de gases con efectos invernaderos.
“La jatrofa es
resistente a sequías y puede crecer en tierras marginales, ofrece un potencial
sustentable a nivel económico, social y ambiental contribuyendo a los retos
energéticos de India”, dijo Phil New, el vicepresidente del grupo
administrativo de los combustibles de BP.
El Director general de
TERI, Dr. RK Pachauri dijo que se han hecho “desarrollos recientes que han
hecho económicamente atractivo los combustibles verdes como una fuente
potencial y para beneficios ambientales, generación de empleos y empoderamiento
rural”.
La gran pregunta es que
es lo que ellos consideran como tierras “marginales” y tierras “vacías”, y
quien realmente se beneficia de la producción de biodiesel, sin tomar en cuenta
los costos ambientales, que no se han incluido.
=============================================================
5. PADRE NUESTRO MAÍZ
Werner Ovalle López
Yo tengo manos de maíz.
En ellas
reside un hálito
terrestre,
y palpitan misterios
arcillosos
con humedad de
vegetales peces.
Yo tengo frente de
maíz. Yo sueño
la paz del surco
iluminado y verde,
coronado de cañas
verticales
como lineales templos
de azúcar y de fiebre.
Yo tengo frente de
maíz. Yo pienso
con las venas acústicas
y fuertes
como un resucitado
intemporal
que escondiera su voz
en los claveles.
Yo tengo labios de
maíz. Yo canto
sin la fría corola de
la muerte
y predico las alas de
la harina
con una gran serenidad
silvestre.
Yo tengo sueños de
maíz. Yo vivo;
hombre de ayer, de hoy,
hombre de siempre......
.....Nuestro atavismo
vegetal es único:
Maíz de amor, sustancia
de las sienes.
[1] Algunos textos de México
usan la denominación de “pasto aguja” o “pasto varilla”, pero la mayoría de
bibliografía en castellano utiliza el nombre de este pasto en inglés. Para
evitar confusiones, a lo largo del Boletín tomaremos palabra switchgrass para referirnos a esta especie
de Poacea: Panicum virgatum. |