Para el mundo “desarrollado” el petróleo y el gas son esenciales. Cada
país, en especial los ricos, dependen del petróleo para mantener sus economías
y estilos de vida. Por el otro lado, muchos países con depósitos de petróleo
dependen de ellos como su principal fuente de ingresos.
En décadas recientes, la humanidad ha descubierto que el petróleo no es
la bendición que muchos creían que era. El petróleo se ha convertido en una de
las causas de sufrimiento, crisis políticas, destrucción ambiental e
injusticias económicas. Frecuentemente daña la seguridad – interna, externa,
local y global, personal y nacional. Alrededor del mundo, muchos países sufren
estos efectos.
Debido a que el dinero potencial proveniente de la explotación del petróleo
es tan grande, frecuentemente causa invasiones, guerras y otros conflictos.
Amplia la brecha entre los ricos y los pobres, promoviendo celos, injusticias y
desigualdades sociales.
El desarrollo del petróleo ha sido el peor enemigo del medio ambiente,
destruyendo comunidades, medios de sustento y hábitats al igual la perturbación
del clima mundial.
Muchos países con depósitos de petróleo, desde Angola hasta Aceh hasta
Nigeria hasta Irak, las prioridades económicas y políticas de las compañías
petroleras de los países ricos crean un rastro de sangre y cuerpos.
Timor-Leste (también llamado Timor del Este) es un caso entre muchos
otros. Han sufrido tremendamente en parte debido a sus reservas de petróleo y
gas, mientras que no reciben ningún beneficio de estas reservas. Ahora que la
nación es independiente y pacífica, podemos aprender de su historia y lo que la
avaricia por el petróleo puede llegar a hacer. También los habitantes de
Timor-Leste pueden aprender de las experiencias de otros, y talvez evitar las
trampas de la dependencia del petróleo: destrucción ambiental, guerras,
dictaduras, militarismo e injusticia económica.
MAPA DE TIMOR-LESTE
Mapa en mejor resolución (adjunto 1)
Sin
antecedentes
Como la nación más nueva en el mundo, Timor-Leste esta inventando su
gobierno, economía y leyes. No tiene deuda externa ni guerra. Hay una polución
insignificante debido a la ausencia de industrias o de minería. Los cultivos y
la ganadería son orgánicos ya que no hay dinero para pesticidas o
fertilizantes. No existen cadenas ni compañías transnacionales ya que no hay
suficientes personas que puedan permitirse sus productos.
Timor-Leste recién ha comenzado a explotar su petróleo; los proyectos
están a muchos kilómetros de la costa, fuera del alcance de la vista y la
mente. Esta puede ser la oportunidad para hacer las cosas bien, evitar la
“maldición de los recursos” que la extracción del petróleo ha infligido en
muchos países.
Las presiones económicas son enormes. El único producto exportable en
Timor-Leste es el café, cuyo precio está en niveles históricamente bajos. Más
de tres cuartos de la población subsisten gracias a la agricultura. Más de 40%
de los adultos son analfabetos; la mortalidad materna e infantil esta por
encima de los países ricos. La malaria y la tuberculosis son agresivas.
Solamente pocas personas tienen acceso a agua potable, electricidad o teléfono.
El índice de desarrollo humano de Timor-Leste es el peor de Asia, por debajo de
todos los países no africanos excepto Haití. [1]
Este subdesarrollo endémico prevalece hace siglos producto de la brutal
y explotadora dominación extranjera por Portugal (1520-1942, 1945-1975), Japón
(1942-1945), e Indonesia (1975-1999). Fue aumentado por la destrucción
sistemática por parte de los soldados indonesios y sus apoderados militares
infligieron justo antes de marcharse después de 24 años de brutal ocupación la
cual tomo las vidas de 200,000 personas, un tercio de la población antes de la
invasión.
Desde octubre 1999 hasta mayo 2002 los 860,000 ciudadanos de Timor-Leste
están siendo gobernados por las Naciones Unidas quienes continúan con su misión
hasta mediados del 2005. Miles de millones de dólares provenientes de la
“asistencia” internacional comenzaron a llegar, de la conciencia atrasada de
una comunidad internacional que se sentó sobre sus manos por un cuarto de siglo
de genocidio. Durante este periodo, el dinero extranjero gastado anualmente en
Timor-Leste era tres veces más el PBI del país. Además de los 2 mil millones
gastados en misiones de las Naciones Unidas en ayuda bilateral y multilateral
arrojando un promedio de $300/ciudadano Timorense/al año, el más alto del
mundo. [2]
Esta “ayuda” la
mitad de lo que Timor-Leste espera recibir del desarrollo petrolero en los
próximos 20 años,
produjo efectos insignificantes en el desarrollo económico. Nunca
entro en la economía del país, yendo en vez a salarios y costos de soldados
internacionales, asesores y consultores, o a compras de equipos o combustible
de otros países. Menos del 1% del presupuesto de transición de las Naciones
Unidas se gastó en salarios para el pueblo de Timor-Leste. [3]
Ahora Timor-Leste es independiente – lo que sea que esto pueda
significar en esta era de la globalización. Sus ciudadanos pueden a través de
su gobierno democrático, tomar sus propias decisiones sobre como gobernarse y
mejorar sus vidas. Pero por ahora permanecen dependientes a la asistencia.
Durante su primer año de independencia (2002-2003), se gastaron $531
millones por parte del gobierno y agencias de asistencia. El presupuesto del
gobierno era de $84 millones, los cuales incluían $27 millones de
contribuciones locales y $21 millones del petróleo, con el balance de donantes
extranjeros. Más de cinco veces esta cantidad fue gastada por las Naciones
Unidas, agencias bilaterales y multilaterales, administrando sus propios
proyectos fuera del control gubernamental, con poco impacto en la economía
local. [4] La ayuda ha ido decreciendo de manera
estable, con algunos efectos negativos en el empleo y comercio al por menor. El
desempleo, elevado, esta aumentando.
Actualmente, casi no existe actividad de comercio no petrolera. En el
2004, Timor-Leste exportaba productos por $7 millones; el 99% era café, la
mitad del cual era vendido a los Estados Unidos. Durante el mismo periodo, el
país importo bienes por $113 millones, un insostenible déficit comercial. Casi
la mitad de las importaciones fueron combustibles fósiles, y el 53% de todas
las importaciones eran provenientes de Indonesia. [5]
En este punto de su historia, es difícil para Timor-Leste imaginarse
una mejora en las vidas de sus ciudadanos sin vender petróleo o gas. El camino
llevó a una dependencia petrolera durante dos generaciones con todos los
riesgos y consecuencias del caso.
Las contribuciones provenientes del petróleo y del gas formarán
mayoritariamente en gran parte las rentas económicas y del gobierno por un
rato, pero se agotarán los depósitos dentro de las vidas de muchos niños vivos
hoy en día. Ya que las reservas de petróleo y gas están mar adentro y el
procesamiento de derivados se realizará en Australia, casi no habrá ingresos
para Timor-Leste, con un efecto secundario pequeño. Los planes gubernamentales
de Timor-Leste para invertir la mayor parte de las ganancias en un Fondo de
Petróleo, que deberá brindar rentas después de que se haya agotado el petróleo.
Pero si ese dinero es mal manejado, derrochado o robado, y si no se
desarrollan los demás sectores de la economía del país, el pueblo de
Timor-Leste enfrentará una pobreza permanente.
Aquí hay algunas estadísticas básicas. Todas
las cifras están en millones de dólares Norte Americanos, la moneda legal en
Timor-Leste.
Estas cifras
siguen la suposición del gobierno de solamente incluir los campos de petróleo
y gas de Bayu-Undan. Otros campos actuales y potenciales pueden aumentar las
ganancias de Timor-Leste por un factor de tres o más. El campo de Bayu-Undan
se agotará para el 2023.
PBI no
petrolero
$341
$391
?
2050 depende en
cuan bien se desarrollan otros sectores de la economía.
Porcentaje del
petróleo del PBI
67%
89%
0%
Esto no incluye
intereses de inversión excedente de ganancias del petróleo en el Fondo de
Petróleo, el cual se tornará cada vez más importante a través del tiempo y
puede reemplazar a las ganancias del petróleo cuando este se agote.
Excluye
contribuciones de donantes.
No se gastarán todas las ganancias; el excedente se invertirá en el
extranjero en un Fondo de Petróleo. No esta incluido el interés del Fondo de
Petróleo.
Antecedentes históricos
Los prospectos futuros impuestos vienen de un pasado traumático,
impuesto por extranjeros. No es coincidencia que la nueva nación sea
dependiente económicamente, tuvo una dependencia política forzada durante más
de 450 años.
En el siglo 16, las reserves de petróleo de Timor-Leste no valían nada.
Sin embargo, tenían sándalo, mármol y (después) café, que atrajo poderes
coloniales. Los comerciantes portugueses y misioneros llegaron a Timor-Leste y
explotaron los recursos humanos y naturales. Cuando los portugueses se fueron
en 1974, estalló una guerra civil, causada por el fracaso portugués de
facilitar auto-determinación y debido a la desestabilización indonesa.
Indonesia, el vecino más cercano de Timor-Leste, es la cuarta nación más
poblada de la tierra, con 230 veces mas población que Timor-Leste. Por más de
un siglo, Indonesia (antes Indias del Este Holandesas) han sido líderes
exportadores de gas y petróleo a nivel global, brindando vastas ganancias para
Holanda y la Royal Dutch Shell. Desde entonces, Exxon, Unocal,
Chevron, Texaco y muchas otras han compartido el botín. En 1965, un golpe
militar respaldado por los Estados Unidos derrocó un gobierno no alineado y
aproximadamente un millón de indonesios fueron masacrados. La dictadura militar
del Presidente/General Suhuarto estaba firmemente en control cuando Portugal
abandonó Timor-Leste una década después. El Presidente Norte Americano Richard
Nixon apodó a Indonesia como “el premio real del sudeste asiático”, y
permaneció como un fuerte aliado de los Estados Unidos incluso después que
Vietnam derrotara a los Estados Unidos en abril de 1975.
Siete meses después, Indonesia invadió Timor-Leste con la aprobación de
los Estados Unidos, Australia y otros países occidentales. Mataron a 50,000
timorenses con armas suministradas por los Estados Unidos, en los primeros seis
meses. En el siguiente cuarto de siglo la ocupación militar cobró las vidas de
alrededor de 200,000 personas (un tercio de la población antes de la invasión),
casi todos eran civiles. Las violaciones a los derechos humanos- tortura,
violaciones, arrestos indiscriminados, desplazamiento, expropiación de tierras,
etc. – eran incesantes y muy difundidas. Aunque las Naciones Unidas votaron
nueve veces para condenar las violaciones y el derecho del pueblo de
Timor-Leste a la auto-determinación, las demás naciones no hicieron nada para
que terminara. Indonesia era demasiado importante económica y estratégicamente.
El pueblo de Timor-Leste resistió la ocupación y represión por más de
una generación. Además de una pequeña guerrilla en las montañas, la resistencia
incluía un amplió movimiento clandestino, no cooperación extendida y esfuerzos
diplomáticos. Indonesia nunca pudo conquistar el corazón del pueblo, y el
espíritu de ukun rasik ’an (independencia) aun ardía.
La lucha alcanzó el clímax en 1999, cuando cambios políticos en
Indonesia le permitieron a las Naciones Unidas conducir un referéndum en
Timor-Leste. Casi el 80% de la población eligió la independencia. Una vez más,
la sed de libertad fue respondida con sangre, mientras las milicias retrocedían
ante los militares indonesios quienes condujeron una campaña de tierra
arrasada. Mataron a más de 1,500 personas, desplazaron a tres cuartos de la
población a las montañas o a Indonesia, destruyeron toda la infraestructura y
quemaron el 75% de los edificios en todo el país. Finalmente cuando llegó una
fuerza militar internacional, las tropas indonesias se marcharon pacíficamente,
habiendo cumplido su misión. Seis años después, ninguno de estos arquitectos o
comandantes de estos crímenes de lesa humanidad han sido juzgados.
Las Naciones Unidas gobernó a Timor-Leste desde octubre 1999, y
Timor-Leste restauró su independencia como país soberano el 20 de mayo del
2002. Hoy es el miembro 191 de las Naciones Unidas, y uno de los más pobres.
Mapa en mejor resolución Anexo 2
Reservas de petróleo y gas
Timor-Leste es bendecido o condenado, ya que tienen amplios depósitos
de petróleo y gas natural bajo el Mar de Timor. Los depósitos en tierra,
incluyendo petróleo y filtraciones de gas que han sido recolectados o llameadas
durante más de un siglo, han sido menos estudiadas y probablemente sean más
pequeñas que aquellas bajo el mar, donde la guerra no interfirió con la
exploración de petróleo. Muchas de los campos mar adentro están en disputa
territorial, este mapa y el cuadro[11] muestra los campos más grandes y conocidos que
deberían pertenecer a Timor-Leste bajo los actuales principios legales
internacionales.
Muchas naciones pequeñas tienen depósitos de petróleo y gas bajo sus
suelos y mares, pero pocos han sobrellevado tanto sufrimiento y violencia
incluso antes de que sean extraídos. Timor-Leste es un pequeño y pobre país.
Las ganancias que el colonizador puede sacar del café, sándalo y mármol son
sólo sencillo; Timor-Leste es estratégicamente significativa solo para
Australia e Indonesia. Pero la riqueza petrolera potencial ha obligado a
Indonesia y Australia a recorrer una senda criminal.
Ocupación I: Indonesia
Mientras se retiraba Portugal, la caótica situación que reinaba en
Timor-Leste en 1974-1975 le hizo a Indonesia la tarea más fácil para entrar, y
las políticas de Guerra Fría alentaban la aprobación de Occidente. Las
consideraciones económicas también fueron clave – Indonesia y Australia quería
adueñarse en los diez miles de millones de dólares que valen el petróleo y gas
natural en el mar de Timor entre Timor-Leste y Australia.
Indonesia y Australia comenzaron a dividir el mar de Timor en los años
60, pero el ex gobernante colonial de Timor-Leste, Portugal, declinó a
participar en las discusiones fronterizas, dejando la propiedad de los campos
más lucrativos poco claros. Mientras Portugal se retiraba, Indonesia les
preguntaba a sus vecinos y aliados que harían si Indonesia anexaba al Timor
Portugués. El embajador australiano en Yakarta le urgió a su gobierno apoyar la
invasión de indonesia debido a que esperaba que Australia tuviera un mejor
momento para negociar con Indonesia que con un Timor-Leste independiente.
Estaba en lo cierto. Poco después que Indonesia reclamo a
Timor-Leste
como su provincia número 27, comenzó a negociar con Australia. El
“Tratado de la Brecha de Timor” (Timor Gap Treaty) firmado en 1989,
mientras dos ministros brindan con champaña sobrevolando el mar de
Timor. Se
creó la “zona de cooperación” para un desarrollo conjunto en petróleo
en el
territorio marítimo de Timor-Leste, después llamado JPDA. Aunque esta
área está
más cerca del ocupado Timor-Leste
que de Australia, Indonesia le dio a
Australia 50% de las ganancias –una concesión para la legitimización de
Australia de una ilegal y brutal ocupación. Por lo tanto Australia se
convirtió
en el único país democrático en legalmente aceptar la anexión de
Timor-Leste a
Indonesia. Esta de más decir que el pueblo de Timor-Leste no fue
informado ni
consultado.
El Tratado de la Brecha de Timor entró en efecto a inicios de 1991.
El 12 de noviembre de ese año, soldados indonesios balearon una protesta
pacífica en el cementerio Dili, matando a más de 271; esta masacre era inusual
ya que estuvo presenciada por periodistas internacionales. Las fotos y videos
de la “Masacre de Santa Cruz” dieron la vuelta al mundo, el primer vistazo de
la brutalidad indonesia que ya había asesinado a un tercio del pueblo de
Timor-Leste.
Un mes más tarde, se otorgaron los contratos para los recursos robados
de Timor-Leste. Las compañías ávidas por este petróleo bañado en sangre eran
Royal Dutch Shell, Woodside Petroleum Ltd. (que después se convirtió en
Woodside Australian Energy), Santos, y Phillips Petroleum (después
ConocoPhillips), todos quienes todavía están explorando y explotando los
recursos petroleros marítimos de Timor-Leste. El pequeño campo petrolero de
Elang Kakatua de ConocoPhilips fue el primero. Descubierto en 1994, comenzó a
hacer dinero para Indonesia y Australia en julio de 1998, y ya esta casi
agotado.
El campo más grande en el área en común es Bayu-Undan, campo de gas y
petróleo -400 millones de barriles de condensado (líquidos) y 3.4 trillones de pies
cúbicos de gas. ConocoPhilips y su socio comenzaron a desarrollar este campo a
finales de los años 90 mientras que aún era territorio robado.
En 1997 la Crisis
Económica Asiática conllevó a
la caída de Suhuarto, creando un espacio para que Timor-Leste vote por su
independencia. Como resultado, Indonesia perdió su reclamo, nunca valido, sobre
las riquezas petroleras de Timor-Leste. La ocupación de Timor-Leste le ha
costado caro a Indonesia; el dinero del petróleo recién comenzaba a entrar en
1999 cuando Indonesia se retiro de Timor-Leste. En octubre de 1999, mientras
los edificios de Timor-Leste aun humeaban y la mayoría de la población era
refugiada, las compañías de petróleo decidieron desarrollar planes para
Bayu-Undan. Laminaria-Corallina inició la producción un mes más tarde.
Ocupación II: Australia
El derecho internacional y las realidades políticas han cambiado desde
que Indonesia y Australia labraron los mares, antes y durante la ocupación
indonesia de Timor-Leste. Bajo la
Convención de la Ley del Mar de las Naciones Unidas de 1982 (UNCLOS),
los límites marítimos entre estados cercanos están delineados en la mediana, a
medio camino entre las líneas costeras. Bajo este principio, todos los campos
en el cuadro de arriba pertenecen a Timor-Leste. Estos principios, en vez de
acuerdos firmados por otras naciones sobre territorio ocupado ilegalmente,
establecieron los derechos de la nueva nación.
Mientras que la independencia tardía de Timor-Leste era inevitable,
Australia continuaba anhelando las ganancias de Bayu-Undan,
el campo de gas
más grande Greater Sunrise, y la lucrativa Laminaria-Corallina. Con apoyo de
Woodside y Phillips Petroleum, Australia quería continuar con el desarrollo
conjunto del área del Tratado de la
Brecha de Timor, compartiendo
las ganancias con Timor-Leste en vez de con Indonesia. También se niegan a
reconocer los actuales principios legales internacionales, prefiriendo los
obsoletos que privilegian a países más grandes.
Dos meses antes de la independencia de Timor-Leste, Australia se retiró
del proceso para delimitar los límites marítimos en disputa utilizando al
Tribunal Internacional para la
Ley del Mar y la Corte Internacional de Justicia. En vez, Canberra forzó a su pobre y
pequeño vecino en una desbalanceada negociación donde el derecho de Timor-Leste
a los limites marítimos es definitivamente postergado (probablemente durante
generaciones, hasta que sea extraído el gas y el petróleo) a cambio de una
cuota dinero del petróleo y el gas. Con inmensas necesidades humanas y ninguna
otra fuente de recursos, el gobierno recién nacido sintió que no podía
arriesgar demorando Bayu-Undan, y las Naciones Unidas accedieron.
Catorce horas después del nacimiento de la República Democrática de
Timor-Leste el 20 de mayo del 2002, se firmó el Tratado del Mar de Timor con
Australia – continuando con el área de desarrollo en conjunto con una ganancia
50-50, aunque toda el área esta en el lado de la mediana de Timor-Leste.
Una de las primeras leyes que decretó la nueva nación “Ley de Zonas
Marítimas”, imponiendo su derecho soberano al territorio marino. Las áreas del
este y oeste del JPDA son reclamadas
por ambos países, pero Australia se niega
incluso a hablar dónde debe estar un límite permanente. Aunque el Tratado del
Mar de Timor es “sin prejuicio” a una determinación de frontera marítima
futura, Australia continua actuando como si sus campos fuera de JPDA están en
su territorio, incluso aquellos que están más cerca de Timor-Leste.
Se interrumpió el desarrollo mar adentro de Bayu-Undan. La producción
de líquidos comenzó en 2004, bombeando gas al suelo y condensado cargado a
tanques desde una plataforma flotante. Se esta construyendo una cañería de gas
a Darwin, Australia, dándole a Australia la mayor parte de empleos y todas las
ganancias posteriores. Allí el gas será licuado y enviado a Japón. El apogeo de
la producción se dará alrededor del 2010, y el campo se agotará para el 2023.
El proyecto ya es dos tercios del PBI de Timor-Leste, brindando cuatro quintos
de los ingresos del gobierno.
Desde 1999 hasta el 2005, Australia se ha llevado más de US$1.2 mil
millones[15] de Laminaria-Corallina, un campo petrolero mucho más cerca de
Timor-Leste. Este campo, justo afuera del JPDA y reclamado por ambos países,
casi se ha agotado. Timor-Leste ha protestado por este robo de sus recursos,
pero Australia no discutirá el tema.
Desafiando los reclamos de Timor-Leste, Australia ha firmado nuevos
contratos por la mayor parte del territorio bajo disputa adyacente a JPDA.
Cuando Australia coloca tales áreas en oferta, asesoran a las compañías que
Timor del Este ha declarado una exclusiva zona económica y zócalo continental
que se extiende por dos millas náuticas desde sus líneas base que incluyen esta
área de liberación. Australia no acepta el reclamo de Timor del Este de
extenderlo a que se superponga en áreas
Australia no acepta los reclamos de Timor-Leste
hasta el punto que se superponen áreas sobre las cuales Australia tiene
jurisdicción. Australia ha ejercido derechos soberanos sobre esta área durante
un extendido periodo de tiempo, y ha notificado a Timor-Leste que continuará
haciéndolo[16]. Mientras Australia continúe obteniendo
utilidades del pasado cómplice con los crímenes indonesios, los ciudadanos de
Timor-Leste han formado el “Movimiento contra la Ocupación del Mar de Timor”, para demandar que su vecino sur
respete sus derechos, al igual que su vecino del norte finalmente hizo.
Greater Sunrise, el campo más grande y más cercano a
Timor-Leste que de Australia, esta en un 20% dentro de JPDA y 80% fuera. En
1972, Australia e Indonesia (sin la participación portuguesa), asignaron el 80%
del área a Australia. Woodside ha tenido un contrato para desarrollar Sunrise,
pero apenas ha comenzado debido a que la propiedad ha sido disputada. Luego de
varias partidas en falso y acuerdos rumoreados, el desarrollo de sunrise fue
oficialmente suspendido al final del 2004, mientras que Timor-Leste y Australia
trabajaban sobre sus diferencias. Han concordado, según se dice, sobre una
división 50-50 de ganancias anteriores (una mejora sobre el 18% que Australia
inicialmente estaba dispuesto a compartir con Timor-Leste), pero están
estancadas sobre quienes tomarán las decisiones sobre desarrollo.
El gobierno de Timor-Leste quiere una cañería desde
Sunrise hasta la costa sur de Timor-Leste, donde una planta LNG será
construida. La instalación de la primera industria de esta nueva nación
brindara empleos (aunque los que demanden mayores habilidades y los mejores
pagados serán para extranjeros), ingresos fiscales, gas para uso doméstico, y
modelo para otros proyectos. También traerá polución y peligros de accidentes,
corrupción, destrucción de comunidades locales, agricultura envenenada y
pesquería interrumpida. Aunque los beneficios y riesgos para Timor-Leste aun no
han sido completamente estudiados, los líderes gubernamentales están tratando
de convencer a las reacias compañías de petróleo que es de interés económico
para ellos. Australia, habiendo utilizado la planta LNG Bayu-Udan para
estimular el desarrollo en su escasamente poblado territorio norte, ve otra
gran facilidad para que Greater Sunrise se torne en un beneficio económico.
Impacto social e ambiental
Hasta ahora, el desarrollo petrolero significativo
en Timor-Leste ha sido mar adentro, fuera de la vista y de la mente. Como
resultado, tiene poca detección social e impacto ambiental, y el único impacto
económico han sido de los ingresos fiscales y las regalías.
Aunque los pescadores de Timor-Leste han cosechado
los recursos marinos durante siglos, tienen pequeños botes y rara vez se alejan
mucho de la costa. Los pobladores locales también recolectan mariscos y plantas
acuáticas de la orilla. Ellos creen que la riqueza del mar debe manejarse
sosteniblemente para las generaciones futuras, y la pequeña población de
Timor-Leste, la falta de una capacidad exportadora, y tecnología limitada han
ayudado a empoderar esa ética. Un importante derrame de petróleo podría poner
en peligro a los ecosistemas cercanos a la orilla, y con la creciente población
y cambios económicos y culturales podría extender la pesca hacía mar abierto.
Además, Timor-Leste esta considerando vender sus
derechos de pesca a otros países para diversificar su base económica; mientras
que aumente el desarrollo del petróleo mar adentro, esto estará cada vez más en
riesgo. El gobierno de Timor-Leste ha contratado un consorcio Chino/Noruego
para realizar prospectos sísmicos en mar adentro. Aunque el trabajo se ha
completado sin incidentes conocidos, a inicios del 2005, se plantearon
preocupaciones sobre que las salvaguardas ambientales eran inadecuadas.
El desarrollo a pequeña escala, en tierra del
petróleo y el gas de Timor-Leste viene desde la era portuguesa, con
filtraciones de petróleo cosechados para uso comunitario, mientras que las
filtraciones de gas flameable brindaban inspiración espiritual. Unas pocas
pequeñas refinerías, ahora abandonadas, producían gasolina y kerosene para el
uso local, sin exportaciones o grandes proyectos.
Timor-Leste espera explorar
y explotar su petróleo y gas en tierra en las próximas décadas. Aunque las
reservas onshore son significativas comercialmente, probablemente sean mas
pequeñas que aquellas bajo el mar. Dado su mayor impacto potencial en el
ambiente y las comunidades, algunos han sugerido que los proyectos en tierra
sean retrasados mientras que Timor-Leste obtenga mayor experiencia en el manejo
de los de mar adentro, sin embargo, el gobierno ha rechazado esta idea. Si
Timor-Leste es capaz de atraer la planta de gas licuado Sunrise, los peligros
sociales y ambientales aumentarán en el futuro aún más.
Timor-Leste tiene un clima de monzones, con cinco
meses de aguaceros diarios alternados con siete meses casi sin lluvias. Sus
residentes recolectan madera para cocinar o hervir agua (casi no hay agua
potable sin hervirla). Combinado con la agricultura tala y quema y la
deforestación causada por los soldados indonesios como táctica contra
insurgente, muchos de los bosques del país han sido destruidos. La erosión es
un problema significativo, tanto como las inundaciones y deslizamientos de
tierra, creando más problemas para la infraestructura limitada de transporte.
Enfermedades relacionadas con el medio ambiente, en especial la malaria, fiebre
de dengue y tuberculosis son ampliamente extendidas.
El impacto del desarrollo petrolero desde
desplazamiento de tierras, derrames y polución son muy importantes. Timor-Leste
tiene muy poca seguridad alimentaria y un frágil sistema agrícola; cualquier
problema podría exacerbar la desnutrición o causar hambruna. El país no es aún
capaz de manejar problemas ambientales existentes crónicos, y esto crea dudas
de que puedan tratar con los peligros de los proyectos petroleros.
Timor-Leste virtualmente no tiene experiencia con
una administración de gobierno responsable, proyectos industriales o
protección
del medio ambiente. En su apuro en desarrollar sus reservas petroleras,
promulgo una legislación para el manejo de proyectos petroleros. La Ley
de Petróleo 2005, que define la relación entre las compañías de
petróleo y el gobierno, tienen muchas lagunas jurídicas. Los estudios
de impacto
ambiental son inadecuados, se pueden transgredir fácilmente a los
propietarios
de tierras y los derechos comunales, y las áreas sagradas o
ecológicamente
sensibles no están protegidas. La autoridad gubernamental en torno a
las
sompañias reside en una única individualidad, sin transparencia,
vigilancia, o
revisiones y balances. Parece que Timor-Leste ha estado
escuchando los
consejos de la industria petrolera, pero aprendiendo muy poco de las
experiencias de las personas quienes viven los impactos negativos de
tal
desarrollo.
Manejando el dinero
En contraste con la escasa información o atención
dado a las compañías petroleras, Timor-Leste ha tenido una discusión pública
sobre como manejar el dinero de sus reservas de gas y petróleo. El enfoque
internacional actual sobre “transparencia y responsabilidad”, combinado con la
percepción que la corrupción dentro del gobierno de
Timor-Leste representa un
gran peligro, mas que la malversación por parte de la compañías petroleras, ha
atraído gran atención para estos temas.
En el 2005, el gobierno estableció un Fondo de
Petróleo. El Fondo brinda para ganancias de petróleo y gas y su inversión en el
extranjero, para que el interés sea gastado “para el beneficio de generaciones
futuras” después que se haya agotado el gas y petróleo. Aunque este es un
concepto loable, aun no esta probado. Timor-Leste ha basado su Fondo de
Petróleo en el de Noruega, que es un país rico con una larga y establecida
integridad y profesionalismo a nivel gubernamental antes que recibiera ganancias
del petróleo. A la fecha, ningún país petrolero rico cuya población no era rica
antes ha podido evitar el “curse del petróleo” al usar su fondo de petróleo.
El pueblo Timorense tiene el derecho a tener
expectativas altas para este Fondo, creyendo que será utilizado para el
desarrollo del país y erradicar la pobreza, expandir los servicios sociales,
aumentar la inversión domestica, crear empleo, y construir infraestructura. Por
su parte, el gobierno dice que lo quiere cumplir, resaltando la educación,
salud y agricultura los cuales requieren de financiamiento.
Sin embargo, la Ley del Fondo de Petróleo esta llena de lagunas jurídicas. Esta ley no
designa como va a gastarse el dinero, simplemente se utiliza para llenar
cualquier déficit en el presupuesto del gobierno. Aunque se recomiendan niveles
sostenibles, no hay prohibición de gastar el dinero del petróleo tan rápido
como se genere. No hay requerimiento que sea utilizado para desarrollar otros
sectores de la economía y disposiciones para transparencia y responsabilidad no
son suficientemente fuertes como deberían ser.
La mayor parte de la población de Timor-Leste son
campesinos rurales. La mayoría fuera de la capital no ha recibido información
substancial sobre el fondo de petróleo. Debido a esta falta de información, las
personas están alienadas de las decisiones y de cómo se manejaría el fondo, un
temor de continuar con el patrón de una falta de claridad, corrupción y
decisiones arbitrarias establecidas durante la ocupación indonesia. Otros países
productores de petróleo han tenido malas experiencias con una pobre
planificación, corrupción, confabulación y nepotismo las cuales pueden
repetirse en Timor-Leste.
El gobierno y economía de Timor-Leste será dominado
y dependiente de las ganancias del petróleo por muchas décadas más. Ninguna de
las legislaciones de petróleo requieren que otros sectores de la economía,
tales como turismo y la agricultura, sean desarrolladas, un error que ha tenido
consecuencias desatrozas en otras partes del mundo.
Deuda financiera
Timor-Leste es afortunado; comenzó su vida como nación sin deuda
externa, y el actual gobierno esta comprometido a no pedir dinero prestado.
No fue una decisión sencilla. Antes de la independencia, se desarrollo
un Plan Nacional con una fuerte influencia del Banco Mundial y otros
consultores extranjeros. El Plan establece a los servicios públicos en un nivel
muy bajo (la salud y educación ha sido grandemente reducidos desde los últimos
años de la ocupación Indonesia; todo el presupuesto era menos de $100 por
habitante), y el libre comercio, privatización y honorarios por servicio
predispuesto del IFIs entró en muchos lugares. El Banco también estableció un
mecanismo de financiamiento para cumplir estas condiciones; el dinero de
donantes puede ser bloqueado al menos que el Banco este satisfecho que se sigue
el Plan.
A los donantes extranjeros se les pidió contribuir con dinero para
implementar el Plan hasta que las ganancias del petróleo sean adecuadas. Los
autores del Plan Nacional basaron su necesidad proyectada para contribuciones
de donantes en el programa de ConocoPhilips para Bayu-Undan. Pero Bayu-Undan,
como muchos proyectos grandes, comenzó a producir casi con un año de atraso.
Con una disminución de las donaciones internacionales, Timor-Leste se
encontró con un déficit presupuestario de $129 millones para el 2004-2006. El
Banco Mundial se apuro en ofrecer prestamos “concesionales” para llenar la
brecha, pero el gobierno dijo que no.
Varios meses de debate e incertidumbre
resultante, aunque la decisión de no pedir prestado terminó finalmente por
elevar los precios del petróleo y más recortes al magro presupuesto del
gobierno. Ahora, el presupuesto del gobierno tiene un excedente (colocado en el
Fondo de Petróleo), que probablemente continuará por los próximos 40-50 años,
hasta que se agote el gas y el petróleo.
En muchos países, la tentación de pedir prestado contra futuras
ganancias de petróleo ha sido probada como irresistibles. La Ley del Fondo del Petróleo de Timor-Leste en parte se
cuida contra esto, al decir que el dinero ni puede ser utilizado como valores o
para prestamos. Sin embargo, líderes potenciales sabrán que el dinero del Fondo
llenará cualquier déficit en el presupuesto del gobierno y que el repago de la
deuda vendrá del presupuesto. Entonces incluso con una prohibición técnica
sobre los usos de los Fondos como colateral, pueden estar confiados que el
dinero del Fondo estará disponible para el servicio de la deuda.
Aunque las instituciones financieras internacionales han fallado en convertir
a Timor-Leste en una nación deudora, aun tienen poder extraordinario,
incluyendo un claro y detallado cuidado de las políticas y el presupuesto del
gobierno. Por ejemplo el Banco Mundial, les paga a los asesores del Primer
Ministro sobre temas de petróleo; el FMI contrato un arquitecto del Fondo de
Petróleo y diseñaron el Banco Central (autoridad en pagos y banca) que lo
manejará. Se han implementado según sugerencia del Banco Mundial servicios
públicos de muy bajo e insostenible nivel. En efecto, el Banco Mundial ha
impuesto las restricciones de ajustes estructurales en Timor-Leste, incluso
aunque el país nunca ha pedido un préstamo, menos aun reprogramado o fallado un
pago.
Deuda ecológica
La contribución de Timor-Leste a los cambios en el clima global es minúscula,
grandemente debido a la falta de industrialización. En el 2004 el país quemó
alrededor de 600,000 barriles[17] de productos petroleros, liberando unas
70,000 toneladas de carbono a la atmósfera. Per cápita, esto es menos de un
veinteavo del consumo global en promedio de combustibles fósiles, aunque
aumentará si se desarrolla más el país.
Debido a la pequeña área de tierra en Timor-Leste y sus restantes y
escasos bosques, su vegetación no es un gran sumidero de carbono, aunque su
área de océano (aún por acordarse) ayudaría.
Las reservas submarinas de Timor-Leste tienen alrededor de 4000
millones de toneladas de carbono. Serán quemadas en el Japón y otros países
durante unas cuatro décadas, devolviendo carbono a la atmósfera en un rango de
140 veces más alto que el consumo de combustible en Timor-Leste. Las personas
de los países ricos y de compañías trasnacionales de energía cosecharan la
mayor parte de los beneficios que acompañan esta degradación de la atmósfera,
aunque Timor-Leste también recibirá su parte.
El dióxido de carbono que resulta de la quema de combustibles es un gas
invernadero, pero el metano (gas natural) tiene efectos más drásticos en la
atmósfera. Si se escapara algo de los miles de trillones de pies cúbicos de gas
natural de Timor-Leste mientras lo extraen, reinyectan, transportan o licuan,
el efecto en el clima global sería 23 veces peor que si se hubiera quemado en
su intencionado destino.
En el 2003, el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas y el
gobierno de Timor-Leste fueron los anfitriones del “Primer Taller Nacional
sobre el Cambio Climático”. La conferencia de dos días incluyó mucho debate
sobre los impactos del consumo de combustibles fósiles y las formas de
reducirlo a nivel mundial. Un activista observó que la contribución más
efectiva que podía hacer Timor-Leste era abogar por la reducción del
calentamiento global y por lo tanto dejar los combustibles fósiles donde está,
y pregunto si el país podía recibir incentivos financieros comparables a las
ganancias de su venta. Los expertos acordaron que era imposible, más allá del
consenso internacional sobre como tratar con la amenaza del cambio del clima,
incluso aunque solo costaría alrededor de un tercio del valor del petróleo y el
gas, ya que los costos de extracción y las utilidades de la compañía no
necesitan ser compensadas. Sin embargo, además de los obstáculos políticos para
evaluar cuanto gas y petróleo no esta siendo extraído.
El taller también debatió los efectos locales de los cambios climáticos
en Timor-Leste. Una estación húmeda más seca y una estación seca más húmeda que
impactaría en la agricultura, mucha de la cual no esta irrigada. Las tormentas
serían más frecuentes e intensas, incluyendo ciclones, lo que aumentaría las
inundaciones y deslizamientos de tierra, dañando a la población y la
infraestructura. Debido a que la mayor parte de Timor-Leste (menos su capital
Dili) están bien por encima del nivel del mar, el incremento en el nivel del
mar no tendría un impacto inmediato, aunque el aumento de las temperaturas
pueden finalmente requerir que las actividades agrícolas se muden a tierras
altas. (Unos días después, un activista Timorense bromeo que la elevación del
nivel del mar mejoraría la justicia económica en Timor-Leste, ya que muchos de
los que viven en la costa son relativamente prósperos comparados con el grueso
de personas que viven con la agricultura como subsistencia en los cerros y
montañas).
La deuda ecológica no es sólo sobre el cambio climático. El medio
ambiente físico y humano de Timor-Leste fue seriamente dañado muchas veces
durante el siglo pasado al bombardear, quemar, aclarar el bosque, destrucción
de propiedades, y otras tácticas infligidas por Indonesia y los ocupantes
previos, fuerzas militares extranjeras. Aunque es difícil ver quien se
beneficio de esta parte desde los pocos soldados indonesios, líderes políticos
y hombres de negocios, es claro quien fue herido y la deuda debe ser pagada.
Para Timor-Leste, el petróleo y gas en el subsuelo no ha hecho mucho.
Mientras Australia e Indonesia se han embolsicado impuestos y regalías, las
compañías de petróleo internacionales han hecho miles de millones. Para
septiembre del 2005, el gobierno de Timor-Leste ha recibido aproximadamente $80
millones de las regalías del petróleo[18], además de los $262 millones de impuestos
relacionados con el petróleo. Durante las próximas décadas las ganancias de
Timor-Leste provenientes del gas y el petróleo pueden sumar $25-30 mil
millones. [19] Esta es la fracción de lo que Timor-Leste
podría recibir como
justa compensación por el sufrimiento que Timor-Leste
experimentó debido a los crímenes internacionales.
El calculo monetario por la compensación de muertes humanas y el
sufrimiento es moral y prácticamente muy difícil, pero una cifra puede dar una
idea de lo que se les debe al pueblo Timorense por aquellos quienes cometieron
los crímenes contra ellos. Algunas cortes aconsejan daños triples por acciones
malévolas e ilegales. Los daños punitivos, para determinar en crímenes
similares en el futuro, son frecuentemente mayores.
Un cálculo muy crudo coloca el daño infligido por Indonesia contra el
pueblo de Timor-Leste en más de $58 mil millones. Utilizando la misma
metodología, Portugal y Japón son
responsables por $8 y $13 mil millones respectivamente. Cada una de estas
ocupaciones fue malévola e ilegal, por lo que daños triples deben ser el mínimo
para una reparación apropiada. Por lo que, al pueblo de Timor-Leste se le debe
más de $235 mil millones de dólares por parte de gobernantes coloniales y sus
aliados. Australia, Estados Unidos, Gran Bretaña y otras naciones quienes
brindaron apoyo militar, diplomático o político a la ocupación de Indonesia
deben compartir la responsabilidad en los daños. Esto incluye no solo traer a
los perpetradores individuales ante la justicia y pagar reparaciones a la
nación, pero también brindando compensación a las víctimas y sus familias.[20]
Conclusión
Como una nueva nación, Timor-Leste esta enfrentando muchas decisiones
sobre el futuro. Una de las más críticas es como y si desarrollar sus reserves
submarinas de gas natural y petróleo. Con casi ninguna otra fuente de ingresos
para desarrollar su economía y servicios sociales, la nación tiene pocas
opciones.
La ciudadanía de un millón de personas de Timor-Leste creen que sus
reserves petroleras pueden brindar un camino para salir de la pobreza,
enfermedad y analfabetismo que han heredado de siglos de colonialismo y décadas
de ocupación militar. Piensan evitar el camino seguido por tantas otras
naciones, donde el desarrollo del petróleo y el gas llevaron sufrimiento –
donde la corrupción, la violencia, los malos manejos y la devastación ambiental
lejos sobrepasan cualquier beneficio. Tienen la ventaja de saber que salió mal
en otros países, y las desventajas de no tener buenos modelos para seguir.
Un realista asesoría a Timor-Leste a encontrar otro camino para cumplir
con las necesidades de su pueblo.
Un realista diría que los riesgos y daños
del desarrollo petróleo son peores que los beneficios que pueden brindar las
ganancias. Un realista puede enfatizar con la desesperada situación de las
personas, pero diría que la extracción de petróleo y gas solo empeoraría las
cosas, como ha pasado en tantos lugares.
Pero los Timorenses no son realistas. Ellos lucharon durante más de una
generación contra un enemigo brutal 200 veces más grande que ellos, incluso
aunque un tercio de su población fue diezmada. No tenían apoyo internacional
durante su lucha, y sin elección de derrocar militarmente al ocupante
indonesio. Pero hoy son libres, a pesar de, haber pagado un altísimo precio.
Talvez el pueblo de Timor-Leste también le puede ganar a la maldición
del recurso. Esta será una lucha mucho más difícil que la que libraron contra
la ocupación indonesia, y los costos podrían ser igualmente altos.
Hoy, los líderes deberían estar formulando estrategias para esta
batalla, pero parece que subestiman la dificultad que están enfrentando.
Depende de ellos, de educar a su pueblo y que estos sean responsables.
[3] Los $563 millones
del presupuesto del gobierno de transición de las
Naciones Unidas para el 2001 analizado en abril 2001. La’o Hamutuk Bulletin.
Al personal Timorense de las Naciones Unidas se les pago un total de $5-5
millones, un promedio de $240/por mes. El promedio de sueldo de un personal
internacional de las Naciones Unidas en Timor-Leste fue 30 veces más que esta
cifra. http://www.laohamutuk.org/Bulletin/2001/Apr/bulletinv2n1.html
[4] Después de la independencia, una misión más pequeña de las Naciones
Unidas apoyada por el gobierno Timorense, con un presupuesto por dos años de
$517 millones, de los cuales 0.8% será destinado a salarios locales. Para un
desglose de este y otros gastos del sector público en Timor-Leste durante
2002-3, ver mayo 2003 La’o Hamutuk Bulletin. http://www.laohamutuk.org/Bulletin/2003/May/bulletinv4n2.html
[5] La República Democrática de Timor-Leste (RDTL) Ministerio de
Planificación y Finanzas, Timor Leste Overseas Trade Statistics, 2004
(publicado en marzo 2005). Cifras para los primeros ocho meses del 2005
muestran los mismos patrones. http://dne.mopf.gov.tp/trade.html
[8]RDTL Combined Sources Budget, presentado ante la Conferencia de Desarrollo de Socios en abril 2005, página 26. Extrapolado al 2010
basado en ganancias petroleras proyectadas (página 40) y
ajustado por
incrementos en el precio del petróleo proyectado desde que se redactó el
documento. Las cifras restantes en esta tabla han sido tomadas o calculadas de
datos en este documento.
[9] El documento del presupuesto RDTL se basó en un precio de petróleo
proyectado de $38/barril, pero en septiembre 2005, NYMEX predicen $61.4.
(http://futures.tradingcharts.com/chart/CO/C0). Si las tasas del petróleo se mantienen como se espera, las ganancias
del petróleo para el gobierno serían de más de
$3,100 millones en el
2010.
[10] Las ganancias del gobierno por el 2005 son de $206 millones,
incluyendo $36 millones de ganancias domésticas, $159 millones y $11 millones
de donantes... RDTL Combined Sources Budget, page 10.
[11] Mapa y data de La’o Hamutuk, compilados de Fuentes gubernamentales e
industriales.
[12] Tonelaje del carbono basado en los factores de conversión
administrados por OilWatch: 117,340 toneladas métricas de carbono por millones
de barriles de petróleo; 25,900,000 tC por trillones de pies cúbicos de gas
natural.
[13] JPDA es el Area Conjunta de Desarrollo Petrolera, compartido 50-50
entre Indonesia y Australia bajo el acuerdo ilegal de 1989 “Tratado de Brecha
de Timor”. Desde la independencia de Timor-Leste, se comparte 90% a Timor-Leste
y 10% a Australia.
[14] Para septiembre 2005, no hay ningún acuerdo aprobado sobre una
frontera marítima permanente, ni otra asignación de Greater Zuñirse entre
Timor-Leste y Australia, aunque han estado negociando desde el 2001. Una
división de ganancias 50-50 se ha reportado, pero otros tratos rumoreados han
colapsado en años previos.
[15] Calculado por La’o Hamutuk basado en ventas y cifras impositivas en
los rellenos trimestrales anuales de Woodside con la Bolsa de Valores Australiana.
[19] RDTL Presupuesto, Abril 2005, op.cit, página 40, coloca un total
esperado de ganancias Bayu-Undan a Timor-Leste a $4.9 mil millones, que las
actuales proyecciones de precios del petróleo podrían aumentar a alrededor de
$8 mil millones. Sunrise y otros campos podría rendir el doble más.
[20] La tabla puede abrirse en Excel con Microsoft Project para cálculos
más detallados