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Fluye el petróleo, sangra la selva

-Graffiti en Quito - Ecuador

Keep the oil in the soil and the coal in the hole

-Conference of Polluters - COP17 - Durban 2011

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Petróleo en Ecuador 2001

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1. POSICIÓN DE ACCIÓN ECOLÓGICA FRENTE AL OLEODUCTO OCP

Quito, 10 noviembre de 2000

La construcción de los oleoductos tiene impactos severos el momento de la apertura de la vía. Se provoca deforestación, interrupción de los flujos de agua, afectación a la agricultura y conflictos sociales en las zonas urbanas, entre otros.

En un país como el Ecuador, atravesado por fallas sísmicas, es imposible encontrar una ruta segura. Así mismo los volcanes activos afectan toda ruta posible.

Los derrames fundamentalmente en las zonas de cruce de la cordillera provocan la contaminación de las cabeceras de los ríos amenazando la seguridad alimentaria del país.

Los derrames, incendios, explosiones, en el caso del Ecuador no son solo accidentes aislados, son parte de la historia cotidiana de la infraestructura petrolera.

Para cubrir la cuota, superior a los 350.000 barriles diarios, que se cree transportará el OCP, se deberán incorporar a la producción reservas ubicadas en áreas protegidas y territorios indígenas.

Por ese oleoducto se van a transportar crudos pesados que tienen tres en resumen los siguientes problemas: Son crudos que tienen una elevada cantidad de azufre y metales pesados que son causa de acelerado deterioro de la infraestructura petrolera y que para su transporte y refinación requieren de una alta cantidad de energía y emiten un porcentaje mayor de desechos que los crudos livianos.

Son explotados por empresas privadas que han demostrado tener fuertes vínculos con procesos de corrupción y se ha demostrado que económicamente son ineficientes.

El tendido del OCP es su mayor parte es paralelo al SOTE (Sistema de Oleoducto Transecuatoriano). Para la construcción del SOTE no se tomaron en consideración los graves riesgos a los que se sometía esta infraestructura debido a que:

  • la ruta del SOTE es de alto riesgo sísmico
  • los suelos de gran parte del recorrido son muy suaves y vulnerables
  • se consideró únicamente la gran distancia en relación con la frontera peruana para garantizar su seguridad, sin embargo hoy en día esta es la ruta más vulnerable en términos de seguridad debido a que está muy cercana a la frontera con Colombia
  • durante el tiempo que lo operó, la Texaco produjo el derrame de más de 18 mil millones de galones de crudo
  • en los últimos tres años los mayores accidentes se han producido en la cordillera
  • occidental y en la Provincia de Esmeraldas (al Noroccidente del Ecuador) y en la mayoría de las veces por las condiciones del suelo inadecuadas para sostener esta infraestructura.

El gobierno ecuatoriano ha mencionado que en algunas ocasiones, los derrames son por causa de sabotajes. Construir el oleoducto y hacer que Ecuador entre en el Plan Colombia es poner al país en un riesgo importante dado que la guerrilla colombiana ha volado el oleoducto en Colombia por mas de 670 ocasiones en 10 años con un vertido de mas de 2 millones de barriles.

Con estos antecedentes, basar el presupuesto del país en casi un 50% de los ingresos petroleros es desacertado.

Ambas rutas propuestas del OCP están influenciadas por los volcanes Minahuilca y el Guagua Pichincha, y ambas atraviesan un complejo sistema de fallas geológicas. El Ecuador no ha vivido ninguna década sin haber sufrido desastres naturales de tipo geológico, de gran magnitud, que ha provocado la ruptura de la infraestructura petrolera.

Las dos propuestas de trazado del Oleoducto son: por un lado, a través zonas agrícolas y populosos barrios de Quito y por otro a través de una zona de alta biodiversidad como son los bosques del Noroccidente de la provincia de Pichincha. Con esto se quiere enfrentar los intereses de la conservación con los de la supervivencia de campesinos y de las poblaciones urbanas de Quito.

La propuesta política petrolera del gobierno actual se basa en reservas sobredimensionadas (utilizan reservas posibles), y todas las propuestas actuales como la del OCP, los joint venture, la propuesta del proyecto ITT y la décima ronda de licitaciones apuntan a una sobrexplotación de los recursos hidrocarburíferos.

En las propuestas gubernamentales se estima que para el 2.025 el gobierno nacional deberá importar petróleo, esto bajo el supuesto que se ratifiquen reservas probables.

De acuerdo a las reservas petroleras a partir del 2004 la explotación petrolera baja (con lo que la tubería ya no servirá) los 700.000 barriles por día son una meta que implica además de la sobrexplotación, el sacrificio de las reservas para los siguientes años, para después de apenas 5 años.

Bajo estas consideraciones la lógica de sobrexplotación es absolutamente irracional porque supone construir una infraestructura enorme que al cabo de 20 años va a ser inútil, y va a provocar el aumento la deuda externa del país o la hipoteca del recurso por concepto de titularización o factoring petrolero.

La construcción de esta infraestructura y los proyectos petroleros en áreas frágiles sobre poblaciones vulnerables va a suponer una grave pérdida cultural y ecológica.

Con estos antecedentes, Acción Ecológica:

  • Se opone totalmente a la construcción del OCP
  • Se opone a la extracción de crudos pesados
  • Se opone a la extracción petrolera en áreas protegidas.
  • Se oponen al proyecto ITT, que significara el fin del parque nacional Yasuní

El gobierno nacional, en vez de vender la soberanía energética al mejor postor, debería dosificar los recursos energéticos para las generaciones futuras e invertir en investigación de fuentes energéticas alternativas.

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Fuente: RESISTENCIA Número 12 -BOLETÍN DE LA RED OILWATCH.- Enero 2002