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Fluye el petróleo, sangra la selva

-Graffiti en Quito - Ecuador

Keep the oil in the soil and the coal in the hole

-Conference of Polluters - COP17 - Durban 2011

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Oilwatch en el mundo


ES TIEMPO DE CREAR EL GRUPO ANEXO 0

anexo-0-esPropuesta de cara a la COP21 de París, diciembre 2015

Versión en Portugués abajo.

Este documento tiene como objetivo presentar compromisos y esfuerzos que los pueblos, nacionalidades y comunidades están haciendo para la no extracción de petróleo, gas o carbón como contribución para evitar el desastre climático.

Junto a estos compromisos está nuestra demanda a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) y a los gobiernos para que se reconozca, respete, promueva y proteja a este tipo de acciones que tienen como meta proteger el clima y la vida en el planeta.

El Grupo Anexo 0: una forma de reconocimiento y respeto a compromisos y esfuerzos reales
La Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, suscrita en la Cumbre de Río de 1992, dividió a los Estados parte en dos grupos: Anexo I que son los países industrializados del Norte, más aquellos cuyas economías estaban en fase de transición; y No Anexo I que son, en esencia, los países del Sur global. Posteriormente se estableció el Anexo II, que incluye a los miembros del Anexo I que deben ofrecer recursos financieros y técnicos para permitir a los países del Sur emprender actividades de reducción de las emisiones de conformidad e iniciativas de adaptación. Oilwatch afirma que, desde el siglo XIX, para los países del Anexo I y II, el motor del desarrollo del capitalismo ha sido la explotación de carbón, petróleo y gas, por lo que han hecho todo lo que esté a su alcance para detener cualquier decisión que pueda llevar a acciones concretas y vinculantes para disminuir el consumo de estos combustibles fósiles. Así, al cabo de más de 20 años de negociaciones internacionales, el calentamiento global sigue en aumento sin soluciones efectivas y reales para detenerlo.

En este escenario, precisamente, uno de los obstáculos ha sido la influencia directa que las empresas vinculadas a los combustibles fósiles han ejercido sobre las decisiones de la Convención.

Hoy este sector corporativo es parte de los promotores de las falsas soluciones que exacerban el aumento del efecto invernadero, como son el mercado de carbono, los agrocombustibles, REDD o la geoingeniería, e inclusive tecnologías petroleras como la Captura y Almacenamiento de Carbono (CCS), entre otras. Al mismo tiempo, expanden los alcances territoriales hacia las denominadas nuevas fronteras: mares profundos y yacimientos "no convencionales", donde se destaca la perniciosa técnica del fracking.

Por si fuera poco, la limitada visión de Naciones Unidas, que se concentra en impulsar negociaciones entre partes, que son Estados, ha permitido a los países industrializados del Norte no cumplir con sus obligaciones climáticas, mientras que, en un escenario injusto y neocolonial, se trasladan sus responsabilidades a los pueblos y naciones del Sur. Cuando es precisamente en este lado del mundo en donde se encuentra la mayoría de naciones y regiones subnacionales o localidades, y sobre todo, pueblos indígenas, campesinos, pescadores o comunidades tradicionales que están haciendo esfuerzos reales para proteger el clima -a pesar de ser las más afectadas. Son las iniciativas de pueblos las que están siendo dejadas de lado y, en muchos casos, criminalizadas, cuando sus esfuerzos por no extraer más hidrocarburos fósiles debieran ser premiados.

Vemos que, en términos prácticos, además de los Estados nacionales, hay otros actores determinantes con capacidad e interés por acelerar las transformaciones requeridas para la protección del clima global. En este sentido deben ser reconocidos por la Convención del Cambio Climático, por ejemplo, los pueblos y naciones indígenas, provincias, estados o regiones subnacionales y las localidades que dan pasos firmes para no extraer hidrocarburos del subsuelo.

Por lo tanto se debe crear el Grupo Anexo 0 en donde estarían precisamente estos pueblos y territorios, pues están resolviendo las causas del problema: la adicción a los combustibles fósiles.

Es hora de enfocarse en resolver las causas determinantes del problema
Principalmente luego de la Segunda Guerra Mundial se consolidó la base industrial de un capitalismo adicto a los combustibles fósiles, así como una cultura basada en un patrón de consumo sin fin, energético y material, extensivo, expansivo y nocivo. Como parte de este modelo, se expande además la minería a gran escala y una agricultura industrial altamente consumidoras de petróleo.

Esta adicción a los fósiles no sólo está afectando al clima, está provocando enfermedades degenerativas y mortales a millones de personas, inunda de basura no degradable el planeta, extermina a cientos de culturas tradicionales - desplazando usos y costumbres sanas y ecológicas-, y sigue generando crisis económicas, sociales, políticas, ambientales para la expansión y acumulación del capital. Un capitalismo institucionalizado y global con rasgos más decadentes y letales requiere de una acción también global que lo confronte.

Mientras los sectores corporativo y financiero deciden cuánto petróleo se extrae, de dónde, de qué tipo, cuánto se vende y a qué precio; y frente a la incapacidad de los yacimientos "tradicionales" de abastecer la exponencial demanda de los sectores concentrados, la industria y gobiernos han avanzado en los últimos años en los denominados "no convencionales". Con técnicas más costosas y degradantes, como el fracking, se busca mantener la dependencia de los combustibles fósiles, fortalecer el proceso de acumulación, la apropiación de territorios, desposesión y violación de los derechos de los pueblos.

Dejar el petróleo y otros hidrocarburos fósiles en el subsuelo es la medida más directa y concreta para lograr resultados en relación al clima, así como para confrontar el capitalismo, la explotación de los seres humanos y la privatización de la naturaleza a nivel global.

¿Con qué métrica, escenarios y modelos trabajar?

Los estados miembros de la UNFCCC se pusieron la meta de adoptar en París 2015 un nuevo acuerdo global sobre cambio climático. La retórica dice que será para evitar que el planeta sobrepase el límite de 2°C de calentamiento en relación con la temperatura preindustrial. Este límite supuestamente marca la línea entre un clima cambiante al que podemos adaptarnos y un desajuste climático de consecuencias imprevisibles e irreversibles.

Para llegar a esta cifra, tanto la UNFCC como los expertos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) han usado siempre las concentraciones de dióxido de Carbono como una medida estándar, señalando la reducción de emisiones más no la cantidad de hidrocarburos fósiles que no se deberían extraer. Esto ha estado en línea con el interés oficial de evitar hablar del problema real que es la quema de combustibles fósiles. Hablar de cantidades de petróleo, gas o carbón permitiría visualizar las responsabilidades, y las acciones necesarias, para evitar la crisis del clima.

De acuerdo a las cifras oficiales se puede desprender que para alcanzar un máximo de 2°C de temperatura (escenario RCP2.6 del IPCC), hacia el año 2100, habría que dejar en el subsuelo al menos las 2/3 partes de las reservas conocidas de petróleo, gas y carbón. Así, de los 1'700.000 millones de barriles de petróleo que están aún bajo tierra, 1'190.000 millones deberán permanecer allí; de los 187 millones de millones de metros cúbicos de gas natural, 131 millones de millones no se deberán extraer; y, de los 892.000 millones de toneladas de carbón, 624.000 deben permanecer en su lugar. El objetivo ahora es decidir dónde y cómo empezar a dejarlos en el subsuelo. Al usar estas cifras no pretendemos una cuantificación mercantilizable ni que se deriven equivalencias nefastas en el mercado de servicios ambientales u otras formas de compensación mercantil, sino como una manera de visibilizar las magnitudes de los esfuerzos necesarios hacia una civilización pospetrolera.

Esto implica pasar de un modelo energético de producción centralizado y a gran escala a modelos con energías limpias, renovables, descentralizadas, diversas, soberanas y ecológicas. Para esto, una necesidad es un cambio de concepción sobre la energía, lo que incluye saber qué tipo, cuánta y para quién se la necesita y una reflexión sobre las energías en los territorios y para los pueblos.

Protección, reconocimiento e incentivos para los países, naciones, espacios subnacionales, localidades y territorios del Anexo 0

Las iniciativas calificadas como parte del Anexo 0 deben ser protegidas y apoyadas con una serie de incentivos y reconocimientos internacionales basados en la solidaridad, el intercambio tecnológico sin ataduras y la existencia de una deuda ecológica asociada al clima. La creación del Anexo 0 además incentivará nuevos compromisos y esfuerzos concretos enfocados en enfrentar las causas determinantes del cambio climático.


Los indicadores de estas iniciativas serán:

  1. Hidrocarburos fósiles conservados en el subsuelo.
  2. Formas de vida basadas en una relación de respeto y diálogo con las naturalezas.
  3. Luchas frente a la minería de carbón y de otro tipo por su impacto en el clima, y por ser altamente consumidoras de combustibles fósiles.
  4. Pasos firmes hacia un debate sobre el tipo de energías que se requiere, para qué, para quién, cuánta y sobre el ejercicio de la soberanía de los pueblos y territorios.
  5. Rechazo a los mecanismos como el mercado de Carbono, REDD+ y otros, ya que son falsas soluciones al cambio climático.
  6. Compromisos clarosla no extracción y emancipación de combustibles fósiles por parte de los pueblos.


HERRAMIENTAS DE AVANCE

Protección de pueblos y territorios:

Detener la criminalización de quienes promueven el dejar el petróleo, el gas o el carbón en el subsuelo, y de quienes son activos defensores de las tierras y territorios frente a la extracción de hidrocarburos fósiles.

Detener la intervención de corporaciones, de los sistemas de represión de los Estados y la ocupación e invasión de territorios para la extracción de hidrocarburos fósiles en lugares en donde la población local la rechace, áreas designadas como reservas naturales o de alta fragilidad.
Reconocimiento a través del establecimiento de un premio internacional:

Para quienes dan pasos firmes para no extraer hidrocarburos de sus tierras y territorios.Para quienes mantengan modelos de soberanía energética y alimentaria no dependientes de los hidrocarburos fósiles y respetuosos de la naturaleza.

Incentivos tales como:

Intercambios tecnológicos

Formas de contribución y apoyo directos, respetando las soberanías, con diálogos de buena fe y sin traslado de responsabilidades.

Desincentivos tales como:

Retiro de subsidios estatales a la industria relacionada con los combustibles fósiles
Retiro de inversiones (divest en inglés) en acciones, bonos o fondos de inversión vinculados al petróleo.

LLAMADO INTERNACIONAL

¡ES EL TIEMPO DE LOS COMPROMISOS DESDE LOS PUEBLOS!

OILWATCH sostiene que ningún país realmente está listo para soportar un cambio climático catastrófico. Además, las naciones que sufren las peores consecuencias son las que contribuyen menos al calentamiento global, pero a menudo si son las que más toman medidas para frenar el mismo. Creemos que ha llegado el momento para que las Naciones Unidas enfrenten la crisis climática creando, en el seno de la Convención de Cambio Climático, el Anexo 0 como grupo de pueblos o naciones que son reconocidas por sus contribuciones y como un incentivo para que otros se unan a la tarea de dejar en el subsuelo los hidrocarburos fósiles.

Basta de hablar de cosas abstractas como emisiones de CO2, hablemos de petróleo, de gas o de carbón. Sumémonos a los compromisos de los pueblos de no extraer más hidrocarburos fósiles y hagamos esfuerzos en nuestras organizaciones apoyando estas iniciativas y luchas de resistencia.
Demandamos a las Naciones Unidas, a los gobiernos nacionales y a las organizaciones y movimientos sociales el reconocimiento, protección y difusión de los compromisos y esfuerzos verdaderos que contribuyen certeramente para evitar el desastre climático.

OILWATCH
Julio de 2015


 

Versión Portugués

Proposta para a COP21 de Paris, dezembro 2015-08-05

É TEMPO DE CRIARMOS O GRUPO ANEXO 0

Este documento tem o objetivo de apresentar os compromissos e esforços que os povos, nacionalidades e comunidades estão fazendo para a não extração de petróleo, gás ou carvão, como forma de contribuição para evitar o desastre climático.

Junto a esses compromissos está nossa demanda a Convenção Marco das Nações Unidas sobre a Mudança do Clima (UNFCCC) e aos governos para que reconheçam, respeitem, promovam e protejam este tipo de ações, cuja meta é proteger o clima e a vida no planeta.

O Grupo Anexo 0: uma forma de reconhecimento e respeito a compromissos e esforços reais

A Convenção Marco das Nações Unidas sobre a Mudança do Clima subscrita na Cúpula do Rio de 1992, dividiu os Estados participantes em dois grupos: Anexo I, que são os países industrializados do Norte e aqueles cujas economias estavam em fase de transição; e Não Anexo I, que são essencialmente, os países do sul da Terra. Posteriormente foi estabelecido o Anexo II, que inclui os membros do Anexo I que devem oferecer recursos financeiros e técnicos para permitir aos países do Sul empreender atividades de redução das emissões ESTABELECIDAS e iniciativas de adaptação. Oilwatch afirma que, desde o século XIX, para os países do Anexo I e II, o MOTOR de desenvolvimento do capitalismo tem sido carvão, petróleo e gás, pelos quais tem sido feito tudo que esteja ao seu alcance para deter qualquer decisão que possa levar a ações concretas e vinculantes para diminuir o consumo destes combustíveis fósseis. Assim, após 20 anos de negociações internacionais, o aquecimento global continua aumentando sem soluções efetivas e reais para freá-lo.

Neste cenário, exatamente, um dos obstáculos foi a influência direta que as empresas vinculadas aos combustíveis fósseis tem exercido sobre as decisões da Convenção. Hoje este setor corporativo faz parte dos que promovem as falsas soluções que exacerbam o aumento do efeito estufa, como são o mercado de carbono, os agrocombustíveis, REDD ou a geo engenharia, e inclusive tecnologias petroleiras, como a Captura e Armazenamento do Carbono (CCS), entre outras. Ao mesmo tempo, expandem OS ALCANCES territoriais em direção às denominadas novas fronteiras: mares profundos e jazidas "não convencionais", onde se destaca a nociva técnica do fracking.

Como se não bastasse, a limitada visão das Nações Unidas, que concentra-se em impulsionar negociações entre partes, que são Estados, permitiu aos países industrializados do Norte cumprir com suas obrigações climáticas, enquanto que, num cenário injusto e neocolonial, transferem-se suas responsabilidades aos povos e nações do Sul. E é justamente neste lado do mundo onde se encontram a maioria das nações e regiões sub nacionais ou populações, principalmente povos indígenas, camponeses, pescadores ou comunidades tradicionais, que estão se esforçando realmente para proteger o clima, apesar de serem as mais afetadas. São as iniciativas dos povos as que estão sendo deixadas de lado e, em muitos casos, criminalizadas, quando seus esforços para não extrair mais combustíveis fósseis deveriam ser premiados.

Percebemos que, em termos práticos, além dos Estados nacionais, há outros atores determinantes com capacidade e interesse em acelerar as transformações requeridas para a proteção do clima global. Nesse sentido, devem ser reconhecidos pela Convenção da Mudança do Clima, por exemplo, os povos e as nações indígenas, municípios, estados ou regiões sub nacionais e os locais que se empenham para não extrair hidrocarbonetos do sub solo. Portanto, deve ser criado o Grupo Anexo 0, onde se enquadrariam esses povos e territórios, por estarem resolvendo as causas do problema: a adesão aos combustíveis fósseis.

É hora de focar-se na resolução das causas do problema

Principalmente após a Segunda Guerra Mundial consolidou-se a base industrial de um capitalismo direcionado aos combustíveis fósseis, assim como a uma cultura baseada em um padrão de consumo infinito, energético e material, extensivo, expansivo e nocivo.

Além disso, faz parte deste modelo, a expansão da mineração em grande escala e uma agricultura industrial altamente consumidoras de petróleo. Esta adesão aos fósseis não só está afetando o clima, como está provocando doenças degenerativas e mortais a milhões de pessoas, inundando de lixo não degradável o planeta, exterminando centos de culturas tradicionais - deslocando usos e costumes saudáveis e ecológicos – e continua gerando crises econômicas, sociais, políticas, ambientais para a expansão e acumulação do capital. Um capitalismo institucionalizado e global com traços mais decadentes e letais requer uma ação também global que o confronte.

Enquanto os setores corporativo e financeiro decidem quanto petróleo se extrai, onde, de que tipo, quanto se vende e a que preço; e mediante a incapacidade das jazidas "tradicionais" de abastecerem a exponencial demanda dos setores concentrados, a indústria e governos tem avançado nos últimos anos nos denominados "não convencionais". Com técnicas mais caras e degradantes, como o fracking, procuram manter a dependência dos combustíveis fósseis, fortalecer o processo de acumulação, a apropriação de território, desapropriação e violação dos direitos dos povos.

Deixar o petróleo e outros hidrocarbonetos fósseis no sub solo é a medida mais direta e concreta para conseguir resultados relativos ao clima, assim como para confrontar o capitalismo, a exploração dos seres humanos e a privatização da natureza a nível global.

Em que medida trabalhar cenários e modelos?

Os estados membros da UNFCCC tem como meta adotar em Paris 2015 um novo acordo global sobre a mudança do clima. A retórica indica que será para evitar que o planeta ultrapasse o limite de 2º.C de aquecimento em relação à temperatura pré industrial. Este limite marca supostamente a linha entre um clima mutante ao qual podemos nos adaptar e um desajuste climático de conseqüências imprevisíveis e irreversíveis.

Para chegar a esta cifra, tanto a UNFCCC quanto os especialistas do Painel Intergovernamental sobre Mudança do Clima (IPCC) tem usado sempre as concentrações de dióxido de carbono como uma medida padrão, enfatizando a redução de emissões, mas não a quantidade de hidrocarbonetos fósseis. Falar em quantidades de petróleo, gás ou carvão permitiria visualizar as responsabilidades e as ações necessárias, para evitar a crise climática.

De acordo com as cifras oficiais pode-se perceber que para alcançar um máximo de 2º.C de temperatura (cenário RCP2.6 do IPCC), no ano de 2100, teríamos que deixar no sub solo ao menos 2/3 das reservas conhecidas de petróleo, gás e carvão. Portanto, dos 1.700.000 milhões de barris de petróleo que estão debaixo da terra, 1.190.000 milhões deveriam permanecer nela; dos 187 bilhões de metros cúbicos de gás natural, 131 bilhões não deveriam ser extraídos; e dos 892.000 milhões de toneladas de toneladas de carvão, 624.000 devem permanecer em seu lugar. O objetivo agora é decidir onde e como começar a deixá-los no sub solo. Ao usarmos estas cifras não temos a intenção de uma quantificação mercantil, nem que hajam derivações nefastas no mercado de serviços ambientais ou outras formas de compensação mercantil, mas uma forma de tornar visíveis as magnitudes dos esforços necessários visando uma civilização pós petróleo.

Isso implica na passagem de um modelo energético de produção centralizado e de grande escala para modelos com energias limpas, renováveis, descentralizadas, diversas, soberanas e ecológicas. Para isto, é necessária uma mudança de concepção sobre a energia, que implica sabermos que tipo, quanta e para quem ela é necessária e uma reflexão sobre as energias nos territórios e para os povos.

Proteção, reconhecimento e incentivos para os países, nações, espaços sub nacionais, localidades e territórios do Anexo 0

As iniciativas qualificadas como parte do Anexo 0 devem ser protegidas e apoiadas com uma série de incentivos e reconhecimentos internacionais com base na solidariedade, o intercambio tecnológico sem amarras e a existência de uma dívida ecológica associada ao clima. A criação do Anexo 0, além disso, incentivará novos compromissos e esforços concretos visando enfrentar as causas determinantes da mudança do clima.

Os indicadores destas iniciativas serão:

  1. Hidrocarbonetos fósseis conservados no sub solo.
  2. Formas de vida baseadas em uma relação de respeito e diálogo com a natureza.
  3. Lutas que façam frente à mineração do carvão e de outro tipo por seu impacto no clima e por serem altamente consumidoras de combustíveis fósseis.
  4. Passos firmes em direção a um debate sobre o tipo de energias necessárias, para que, para quem, quanta e sobre o exercício de soberania dos povos e territórios.
  5. Rejeição aos mecanismos como o mercado de carbono, REDD+ e outros, considerando que são falsas soluções para a mudança do clima.
  6. Mecanismos claros da não extração e emancipação de combustíveis fósseis por parte dos povos.

FERRAMENTAS DE AVANÇO

Proteção de povos e territórios:

Deter a criminalização dos que promovem o abandono do petróleo, do gás e do carvão no sub solo, e dos que são ativos defensores das terras e territórios diante da extração de hidrocarbonetos fósseis.

Deter a intervenção de corporações, dos sistemas de repressão dos Estados e da ocupação e invasão de territórios para a extração de hidrocarbonetos fósseis em lugares onde a população local a rejeite, áreas designadas como reservas naturais ou de alta fragilidade.

Reconhecimento através do estabelecimento de um prêmio internacional

  • Para os que lutam pela não extração dos hidrocarbonetos de suas terras e territórios.
  • Para os que mantenham modelos de soberania energética e alimentar que não dependam de hidrocarbonetos fósseis e que respeitem a natureza.

Incentivos tais como:

  • Intercâmbios tecnológicos
  • Formas de contribuição e apoio diretos, respeitando as soberanias, com diálogos de boa fé e sem transferência de responsabilidades.

Desincentivos tais como:

  • Retirada de subsídios estatais a indústria relacionada com os combustíveis fósseis
  • Retirada de investimentos (divest en inglés) em ações, bônus ou fundos de investimento vinculados ao petróleo.

CHAMADO INTERNACIONAL

É TEMPO DE COMPROMISSOS ADVINDOS DOS POVOS!

OILWATCH entende que nenhum país está realmente preparado para suportar uma mudança climática catastrófica. Além disso, as nações que sofrem as piores conseqüências são as que contribuem menos com o aquecimento global, mas frequentemente são as que mais tomam medidas para frear o mesmo. Acreditamos que chegou a hora das Nações Unidas enfrentarem a crise do clima criando, no seio da Convenção de Mudança do Clima, o Anexo 0, como grupo de povos ou nações que são reconhecidas por suas contribuições e como um incentivo para que outros se unam na tarefa de deixar no sub solo os hidrocarbonetos fósseis.

Basta de falar de coisas abstratas como emissões de CO2, falemos de petróleo, gás ou carvão. Vamos nos unir aos compromissos dos povos de não extrair mais hidrocarbonetos fósseis e façamos esforços em nossas organizações apoiando estas iniciativas e lutas de resistência.

Demandamos das Nações Unidas, dos governos nacionais e das organizações e movimentos sociais o reconhecimento, proteção e difusão dos compromissos e esforços verdadeiros que contribuem de forma certeira para evitar o desastre climático.

OILWATCH
Julho 2015

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